La discusión bizantina: Sobre la ley que refuerza límites al referéndum | Heber Joel Campos Bernal

1803
0
Compartir

Escrito por Heber Joel Campos Bernal (*) 

El Congreso acaba de aprobar, por insistencia, una modificación a la Ley de los derechos de participación y control  ciudadanos con el objeto de que se precise que ninguna reforma constitucional -total o parcial- puede se aprobada al margen del mecanismo previsto para ello por el artículo 206 de la Constitución. De este modo, el Congreso le estaría cerrando, en los hechos, la puerta a la posibilidad de que, vía la recolección de firmas, se permita un referéndum directo para la convocatoria a una asamblea constituyente.

Al respecto, tengo dos comentarios. Uno jurídico y otro político. Mi comentario jurídico es que en realidad la norma en cuestión lo que hace es optar por una de las interpretaciones posibles de la Ley de los derechos de participación y control  ciudadanos vigente. Es decir, sin que se apruebe esta norma ya era posible arribar a la misma conclusión. De hecho, esa es la posición del Jurado Nacional de Elecciones, que hace unos días publicó un acuerdo en el cual dejo constancia de que, desde su particular punto de vista, la norma que esta a punto de aprobar el Congreso no es inconstitucional[1]. El punto es que esa lectura no es la única posible y que existen otras, como aquella según la cual la Ley de los derechos de participación y control ciudadanos debe leerse en armonía con el derecho al referéndum que esta previsto en nuestra Constitución y en diversos tratados internacionales de derechos humanos. Eso implica no discriminar ahí donde la Constitución no lo hace y permitir que sean los ciudadanos los que, al final del día, decidan si se dan o no una nueva Constitución.

Ahora bien, y al margen del comentario anterior, lo importante no es tanto lo que señale el Congreso, sino cómo los órganos electorales interpretarán esta disposición. Y sobre eso, como anoté hace un momento, el JNE ya adelantó su posición y parece poco probable que el Tribunal Constitucional la declare inconstitucional, debido al exigente quórum (5 de 6 votos posibles) que se requiere para ello.

Por otro lado, mi comentario político es que en realidad estamos ante una discusión bizantina. El cambio constitucional no sucede porque una ley lo permita o no, sino porque estamos ante un legitimo y autentico momento constituyente. Ninguna de las 12 constituciones que hemos tenido en nuestra historia republicana fue aprobada siguiendo el mecanismo de reforma de su predecesora. El ejemplo más elocuente de ello es, sin duda, la actual Constitución[2].

Así pues, si lo que se quiere es cambiar la Constitución, lo que se debe tener antes es un momento constituyente y un acuerdo político amplio que lo canalice. Ese es el primer paso, lo que viene después es la forma para darle un cauce institucional. Sin ir muy lejos veamos el caso de Chile, que aprobó una modificación a su Constitución anterior para permitir la convocatoria a la asamblea constituyente que actualmente rige en ese país, previo acuerdo de prácticamente toda su clase política impulsada por un amplio clamor popular que así lo demandaba[3]. ¿Eso es lo que tenemos hoy en el Perú? Saquen ustedes  sus propias conclusiones.


(*) Sobre el autor: Abogado y Magister en Ciencia Política y Gobierno por la PUCP. Master en Estado Global de Derecho y Democracia Constitucional por la Universidad de Génova (Italia). Investigador pre doctoral de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (España). Profesor ordinario de la Facultad de Derecho de la PUCP.


Bibliografía

[1] https://portal.jne.gob.pe/portal/Pagina/Nota/10260

[2] Sobre este punto, el Tribunal Constitucional se pronunció hace unos años y sostuvo lo siguiente: “[…] El hecho incontrovertible de que la anulación del texto de 1993 es improbable, sin embargo, no resuelve el problema de fondo que, a nuestro modo de ver, consistiría en los justos reparos morales que el oscuro origen de tal Constitución produce en buena parte de la ciudadanía. Es, pues, inevitable que en el corto plazo y desde una perspectiva estrictamente política, se resuelva su destino, bajo riesgo de seguirse socavando nuestra aún precaria institucionalidad.” Vid. STC 014-2003-AI/TC, Fundamento 27.

[3] HEISS, Claudia. Chile: a Constitución que viene. Disponible en: https://nuso.org/articulo/chile-la-constitucion-que-viene/

Compartir
Artículo anteriorOponibilidad en los Procedimientos de Barreras Burocráticas, ¿Es legal o una creación del INDECOPI?
Artículo siguienteReflexiones sobre el Día Internacional de la Educación | Paul Villegas Vega y Jackeline Morales Antezana
La otra orilla. Licenciado en Derecho y Magister en Ciencias Políticas y Gobierno de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor de los cursos Introducción a las Ciencias Jurídicas e Investigación Académica en la Facultad de Derecho y en la Facultad de Estudios Generales Letras de la PUCP, respectivamente. Ha sido consultor de la Defensoría del Pueblo del Perú, y de GTZ Internacional, Cooperación Alemana para el Desarrollo, en temas vinculados a la reforma de la administración de justicia y al análisis de la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Asimismo, ha sido integrante y asesor de la Clínica Jurídica de Acciones de Interés Público de la PUCP y ha participado en esa condición del Proyecto “Fortalecimiento de la Sociedad Civil y el Estado de Derecho”, auspiciado y financiado por el Banco Mundial entre los años 2007 y 2008. Ha sido asesor de la Secretaria General del Jurado Nacional de Elecciones y ha integrado el equipo técnico encargado de la elaboración del anteproyecto de Código Electoral con miras a la reforma del sistema electoral y político del Perú. Ha sido Gerente de la Unidad Gerencial de Asesoría Legal del Programa para la Generación de Empleo Social Inclusivo “Trabaja Perú” del Ministerio de Trabajo. Actualmente se desempeña como Asesor Principal de la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso de la República. Ha publicado diversos artículos jurídicos en revistas del Perú y del extranjero en las áreas de Teoría del Derecho y Derecho Constitucional, e integra el Grupo de Investigación en Epistemología Jurídica y Estado Constitucional de la PUCP.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here