“Hay tres clases de personas: los de arriba, los de abajo y los que caen”
-Trimagasi
La popular película de ciencia ficción, horror y suspenso “El hoyo” o “The platform”, estrenada en el 2019 y dirigida por Galder Gaztelu- Urrutia, ha dado mucho de qué hablar en estos días.
Una de las razones de su popularidad se debe a que su estreno en la plataforma digital Netflix coincidió durante el contexto de incertidumbre por la expansión del virus COVID-19 y de la declaratoria del Estado de Emergencia (aislamiento social) por el Gobierno peruano el 16 de marzo del 2020. De esta manera, “El hoyo” ha captado la atención de muchos usuarios por los temas de trasfondo que suscita como la supervivencia, la religión, la solidaridad, la desigualdad y la crueldad humana.
Asimismo, el filme transmite un mensaje crítico al sistema económico capitalista, al individualismo y a las desigualdades sociales que conllevan. Otra de las razones de su polémica puede atribuirse a las insólitas y violentas escenas que aparecen a lo largo de la cinta, pues se ve reflejado lo más oscuro y perverso del lado humano y de lo que es capaz de hacer en un estado natural y de supervivencia.
La historia, cuya trama transcurre en un mundo futurista, nos narra la lucha por la supervivencia que Goreng (Iván Massagué) pasa en el hoyo. Este lugar cumple la función de una prisión inusual, además presenta una edificación vertical y alcanza más de 250 pisos, en el que se encuentran dos prisioneros por cada piso con un espacio libre en el medio para que una sola plataforma con abundante comida servida como buffet se detenga por unos breves minutos para que los reclusos pudieran comer. En consecuencias, conforme la plataforma descendía, para «los de abajo» solo les quedaban las sobras de “los de arriba” o , simplemente, no les quedaba nada. De esa manera, o morían o se convertían en caníbales.
En esta película, nos podemos adentrar en diversos temas jurídicos, sociales, psicológicos o antropológicos. Sin embargo, nos enfocaremos en un instrumento jurídico relevante e implícito que da inicio a la travesía oscura por la que pasa Goreng: el contrato. Asimismo, explicaremos sus características identificando los derechos y obligaciones que están presentes.
¿Qué acto jurídico se da lugar entre Goreng y la Administración del hoyo?
El contrato es el instrumento jurídico que, de manera implícita, inicia la travesía oscura por la que pasa Goreng, el personaje principal, al momento de entrar al Centro Vertical de Autogestión (nombre como la Administración denomina al hoyo).
Bajo estas ideas, podemos observar que en la película hay una manifestación de la voluntad en entrar al hoyo por parte de Goreng, sea cual fuera su interés (dejar de fumar y leer El Quijote, o recibir un título homologado). Este manifestó entrar voluntariamente a dicho lugar realizando primero una entrevista a cargo de Imoguri. Por lo tanto, se trata de una manifestación de voluntad expresa. Asimismo, se trata de un contrato a tiempo determinado, puesto que la duración de su estancia es de seis (6) meses. Por otro lado, la obligatoriedad del contrato reside en que, una vez admitido dentro de la prisión, no podrá salir bajo ninguna circunstancia hasta que culmine el tiempo establecido.
Con respecto a la validez de dicho acto, recordemos que depende del ordenamiento jurídico donde se celebra y ejecuta el contrato. En este caso, Goreng cede en el contrato su libertad, la cual es una “condición imprescindible para la acción que permite alcanzar a cada individuo los objetivos y fines morales que persiga y que no son la expresión de su dignidad humana” [1]. La libertad es base para los derechos humanos. Por el contrario, en el hoyo no se presentan condiciones que permiten la libertad como la seguridad, la igualdad y la solidaridad, debido al propio sistema. Al respecto, sabemos que nuestro ordenamiento jurídico vela por estos derechos, de manera que ir en contra de estos sería ilícito.
No obstante, tengamos en cuenta que esta historia transcurre en un escenario ficticio. En el filme, el hoyo funciona como una cárcel, muy inusual en comparación con nuestra realidad, el cual tiene como función recluir a las personas que han cometido algún acto ilícito. Esto puede explicarse cuando Trimagasi, compañero de piso de Goreng, cometió un homicidio culposo, al tirar el televisor por la ventana de su casa que terminó matando a un inmigrante ilegal. En consecuencia, le dieron dos opciones: irse a un hospital psiquiátrico o ir al hoyo a modo de pena. Así, observamos que no todas las personas entraron a ese lugar por su voluntad como lo hizo Goreng e Imoguri.
Siguiendo esta línea de ideas, tomando en cuenta la definición en nuestro Código Civil, el contrato es el acuerdo de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una relación jurídica patrimonial. De manera que se convierte en una fuente de derechos y obligaciones entre la Administración y Goreng. Sin embargo, a pesar de que ello constituye un acuerdo de voluntades por ambas partes, no podemos negar que existía un evidente desconocimiento de detalles vitales durante la reclusión en el hoyo. En la primera parte podemos observar a nuestro personaje principal desconcertado por las condiciones que se presentan, desde cuál era su función de estar ahí, la organización de los pisos (los que estaba más cerca del piso cero (0) comían mejor que los pisos inferiores), el cambio de los pisos y la suspensión de incontables derechos, debido a las circunstancias de supervivencia que se presentaban a medida que se cambiaba de piso al azar mensualmente.
Esta omisión por detalles relevantes puede suponer una causal de anulabilidad del contrato por presentar un vicio resultante de error (conocible). Sin embargo, Imoguri, la ex trabajadora de la Administración, cuando habló con Goreng en el hoyo, manifestó que, durante sus 25 años trabajando para la Administración, había mandado gente a este lugar sin saber lo que hacía, alegando no tener conocimiento sobre las condiciones que pasaban los prisioneros, o al menos un desconocimiento parcial. De esta manera, la Administración se limitaba a llenar la plataforma con abundante comida, pero residía en cada uno de los prisioneros la responsabilidad de velar la distribución de los alimentos, comiendo solo lo justo. Por el contrario, esto no surge en este escenario, por lo que existe un factor externo que impide que se cumplan ciertos derechos básicos, como la alimentación.
¿Qué características tiene este contrato?
En primer lugar, en el primer momento que Goreng entra al establecimiento, podemos observar que lleva consigo el libro de Don Quijote de la Mancha. Esto debido a que la Administración les da el derecho de portar un solo objeto, cualquiera que fuese, a cada persona que ingresa. Claramente, este es un derecho para todos ya sea que han entrado voluntariamente al lugar o no. No se explica explícitamente el fin de portar dicho bien al hoyo; sin embargo, este puede constituir una ventaja para su supervivencia en el lugar. Siguiendo esta idea, cabe resaltar que en el hoyo las personas se encuentran prácticamente en un estado natural, por lo que ordenamiento jurídico imperante no influye en cómo las personas actúan o en su comportamiento. Simplemente, no existe. De esta manera, el objeto que queda al dominio del prisionero puede utilizarse tanto para fines lícitos o ilícitos.
En segundo lugar, observamos que la Administración del Centro de Vertical de Autogestión, cumple, aunque no satisfactoriamente, con brindar las necesidades básicas, en concreto, sus necesidades fisiológicas. En todos los pisos podemos observar que se cumplen en general estas necesidades a excepción de una, la cual corresponde a la alimentación. No obstante, esto puede deberse al sistema imperante dentro del hoyo que produce desigualdad en la distribución de alimentos.
Por otro lado, si bien plataforma es la herramienta encargada de pasar alimento por todos los pisos, hay factores externos como el egoísmo humano y el individualismo extremo que impiden que el alimento alcance para todos los niveles. En consecuencia, la no satisfacción de esta necesidad conlleva a que el ser humano realice acciones crueles y violentas que atentan contra otros derechos como la dignidad, la seguridad y la vida. Por otro lado, surge la obligación por parte de la Administración de cambiar una vez al mes de nivel a los reclusos. De esta forma, o bien esta dinámica contribuye en favorecer, mediante la recepción de mayor cantidad de alimentos, estando en un nivel superior (“más arriba, más derechos”), o en desfavorecer dicho derecho y, junto a ello, a la posibilidad de preservar los otros derechos mencionados.
Por último, la Administración tiene la obligación de brindarle una contraprestación a Goreng, el cual refiere al título homologado, tras finalizar el período de 6 meses en este lugar, pero ¿Qué es lo que tiene que hacer para poder recibir esta contraprestación? ¿La Administración tiene un interés en juego cuando celebra el contrato? En el filme, nos percatamos de los intereses de Goreng en permanecer en dicho lugar (aunque nada descarta que pudo haber algún otro motivo sobre por qué quiso entrar ahí además de dejar de fumar o recibir su título), a pesar de lo que fuera que haya escuchado de ese lugar. De esta forma, podemos deducir que su obligación o, más bien, su única función, dado que la Administración no obliga a nadie a sobrevivir, es meramente la supervivencia; no obstante, también observamos que Goreng iba incluso más allá de la supervivencia, ¿podríamos decir que su obligación era llevar “el mensaje” al piso cero (0) o ser partícipe de impartir la “solidaridad espontánea”? Esto principalmente escapaba de sus manos y, más bien, creemos que esta obligación corresponde a un sentimiento de justicia que escapaba más allá de los límites de su realidad, de manera que podemos hallar la causa en su indignación por el sistema del hoyo y la crueldad de las personas.
Entonces, ¿cuál era el interés de la Administración en celebrar el contrato con Goreng? ¿Cuál era la obligación de Goreng en ese lugar?
En principio, Trimagasi le dice a Goreng en el piso 48 que su única función en el hoyo es comer, en otras palabras, sobrevivir y, dadas las condiciones, a como dé lugar. A pesar de estas palabras, Goreng no se siente satisfecho, de tal manera que piensa que no se trata solo de satisfacer necesidades, pero ¿Cuál era la intención de la Administración? Al respecto, Imoguri, quien trabajó 25 años para la Administración, mencionó que lo que se buscaba era que se produzca la “solidaridad espontánea”, desde luego, dentro de los márgenes del sistema. Por lo tanto, podemos deducir que, con la solidaridad espontánea, el sistema imperante tiene soporte. Entonces, ¿cuál es el papel de Goreng ante esta situación? Cabe resaltar que la Administración, no tenía la intención que este personaje produjera un cambio rotundo dentro del sistema, porque la Administración pensaba que la “solidaridad espontánea” iba a emerger por sí sola en la gente con o sin Goreng.
Imoguri intentaba educar a las personas para que con el tiempo se lleve a cabo esta solidaridad. Por el contrario, Goreng no creía que esta pretensión. Como mencionamos, en un primer momento, desconocía el funcionamiento del sistema del hoyo o las pretensiones que tenía la Administración. Él realizó el contrato motivado por sus propios intereses. Sin embargo, a lo largo del filme, las circunstancias hicieron que cambiarán sus intereses iniciales, de modo que ya no importaba el objeto del contrato, sino que se reúsa a esperar esa “solidaridad espontánea” y más bien, motivado por un sentimiento de justicia, decide romper las estructuras formadas por el sistema, bajando del nivel en el que se encontraba (6) para poder repartir los alimentos en los niveles inferiores.
En conclusión, “El hoyo” o “The platform” es una película que merece reconocimiento por su reflexión acerca de la realidad. Este contenido existencialista conlleva a la reflexión tanto del sistema imperante social y económico, y su relación con el cumplimiento de derecho humanos ¿Qué tanto el sistema en el que vivimos se parece al hoyo? Asimismo, desde lado antropológico, nos lleva a la reflexión acerca del hombre, su naturaleza y la influencia de aspectos externos que influencian sus decisiones. Por lo tanto, el contrato, de alguna manera, por las circunstancias externas y, sobre todo, por la muerte del personaje, es a todas luces ilegal e inhumano.
[1] NOVAK, Fabian y Sandra NAMIHAS. “Aspectos generales de los Derechos Humanos”. En: Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Lima: Academia de la Magistratura.
