¿Fue la experiencia una buena maestra? Aproximación a una segunda ola en los penales | Anthony Romero

«¿Se ha combatido, de manera pertinente, la reversión penitenciaria?» «Ciudadano peruano, ¿Fue la experiencia una buena maestra?»

235
0
Compartir

Escrito por Anthony Julio Romero Casilla[1]

Habiendo terminado el 2020, todos recordamos la repentina y sorpresiva declaración del estado de emergencia sanitaria declarada el pasado 15 de marzo del 2020, en la que, a la actualidad, se han suscitado varios sucesos y hechos a nivel nacional que han marcado al Perú.

En esa línea, es inevitable recordar la problemática que atravesaron y padecieron los penales peruanos, desde el estallido que aconteció en el sistema penitenciario nacional que ocasionó múltiples acontecimientos como motines, tomas de rehenes, balaceras, huelga de trabajadores y muertes violentas en los penales, a lo que se añadió un requerimiento de investigación por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos frente a los hechos violentos que significaron dichas muertes, en especial, producto de lo acontecido el 27 de abril de 2020 tras la muerte violenta de 9 internos en el establecimiento penitenciario Miguel Castro Castro, hasta la inesperada pero audaz publicación de la sentencia del Tribunal Constitucional N° 05436-2014-PHC/TC, donde el máximo intérprete de la Constitución recurrió a la técnica del estado de cosas inconstitucional a fin de evitar mayores vulneraciones a los derechos fundamentales de las personas privadas de su libertad, sobre todo por los contextos acuciantes como las emergencias sanitarias; y a lo que se sumó una primera ola de contagio por COVID-19 entre los servidores penitenciarios e internos(as) ocasionándoles la muerte en cantidades considerables, sin considerar ni contar los contagiados que ascendían a una cantidad de más de diez mil.

Siendo así, como era de esperarse, el denominado coronavirus entró a nuestras cárceles peruanas y empezó a contagiar a los servidores penitenciarios e internos(as) sin importar su situación jurídica intramuros ya sea procesado o sentenciado; de igual forma, causó bastante alarma en sus interiores asentando el pánico, la ansiedad y el miedo en los privados de libertad y en su personal de trabajo.

En virtud de lo acontecido, prácticamente, sucedió lo que se temía, nos explotó en la cara para que luego de una serie de acontecimientos todos giren la cabeza y volteen a mirar a las cárceles. Es por esta razón que, se empezaron a tomar nuevas medidas —aparte de las tomadas leve e insuficientemente al inicio— para poder mitigar, en la medida que se pueda, el problema de los penales apuntando a paliar al problema medular del hacinamiento, en especial para el egreso de aquellos internos(as) que se encuentran en riesgo y eran la población vulnerable de este sector.

De los cuales, se encuentran los mayores de 60 años[2], madres gestantes, madres con niñas o niños menores de 3 años y aquellos que padecen de alguna enfermedad tales como tuberculosis[3] (TBC), VIH/SIDA[4], cáncer, diabetes[5], hipertensión arterial[6] y diagnostico psiquiátrico, es decir, trastornos mentales[7] (no inimputables), los cuales ascendían a 18 000 reclusos hasta el año pasado.

Ahora bien, el tema del hacinamiento es un problema histórico que ha venido en crecimiento constante —por ejemplo, en el año 2000 la cantidad de internos ascendía a 27 000, el año pasado, veinte años después, había cerca de 97 000 internos—; y esto se debe al aumento de delincuentes que hay en nuestra sociedad, ya sea por el fenómeno social que ha permitido que existan más delitos que sean cada vez más violentos o por el fenómeno jurídico-legal, que a raíz del incesante cambio de leyes o de los quantum de las penas han conllevado a que exista más procesos, más sentencias, más tiempo del o de los involucrados en prisión y, por ende, más privados de libertad, acarreando que no exista una racionalización oportuna de ingresos a estos recintos carcelarios.

En tal sentido, aquel contexto de hacinamiento y sobrepoblación de las cárceles en un estado de emergencia sanitaria, sumado a los problemas que tiene la institución pública del Instituto Nacional Penitenciario —en adelante INPE— en sus diversos penales es que —tarde o temprano— iba a convertirlo en un foco infeccioso si es que no se le combatía debidamente.

En esa línea, algunos poderes del Estado optaron por decretar ciertas medidas a fin de reducir el hacinamiento penitenciario, evitar contagios y propagación de COVID-19:

I) Entre las medidas internas que se tomaron inicialmente, con motivo de evitar que aquellas personas que acudían en calidad de visita del exterior —de la calle— puedan contagiar a los internos(as), fueron:

  • Mediante comunicado N° 005-2020-INPE, emitido el 10 de marzo, se restringió las visitas a 9 penales de Lima: E.P. Mujeres de Chorrillos, E.P. Anexo de Mujeres, E.P. Virgen de Fátima, E.P. de Lurigancho, E.P. de Castro Castro, E.P. de Ancón I, E.P. de Ancón II, E.P. de Callao y E.P. de Barbadillo.
  • Mediante comunicado N° 006-2020-INPE, emitido el 11 de marzo, se restringió las visitas a otros 5 penales: E.P. Chincha, E.P. Ica, E.P. Cañete, E.P. Huánuco y E.P. Arequipa (varones y mujeres).
  • Mediante comunicado N° 007-2020-INPE, emitido el 13 de marzo, se restringió las visitas a todos los penales a nivel nacional.

II) Entre las medidas que se tomaron cuando ya suscitaban contagio tras contagio y tras el estallido de varios motines con previsión del surgimiento de otros, fueron las siguientes:

  • Decreto Legislativo N° 1459, emitido el 14 de marzo, que optimizaba la aplicación de la conversión automática de la pena para personas condenadas por el delito de omisión de asistencia familiar.

Esta norma si bien buscaba impactar en el deshacinamiento de los cerca de 3 000 internos condenados por este delito, presentaba una falta de lógica al pensar que, si los internos no tuvieron para pagar al inicio del proceso, podrían pagar ahora las liquidaciones devengadas para egresar del penal. Además, se hacía referencia a tres pagos: el monto que adeuda antes del proceso, el monto acumulado durante su estancia en la cárcel y la reparación civil. Siendo así, cabía la interrogante ¿El interno tenía para pagar estos tres aspectos?

Aunado a ello, hasta la primera semana de diciembre de 2020, según cifras proporcionadas por el INPE, se registró un total de 1 310 egresos bajo este decreto; sin embargo, subsisten más de la mitad dentro de los recintos carcelarios, lo que implica un gasto adicional para el Estado, ya que cada interno es una unidad a mantener, por lo que significa una inversión por parte del Estado para este grupo de internos de 10 millones anuales para mantenerlos en prisión.

  • Decreto Supremo N° 004-2020-JUS, emitido el 23 de abril, que establece supuestos especiales para la evaluación y propuesta de recomendación de gracias presidenciales y determinar su procedimiento. Y, Decreto Supremo N° 005-2020-JUS, emitido el 01 de mayo, que modifica el Decreto Supremo N° 004-2020-JUS con una ampliación en su artículo 7°.

En virtud de estas normas, tras 10 meses de su promulgación, en base a los decretos supremos publicados en el Diario El Peruano, a nivel Perú tenemos las siguientes cantidades de egresos:

OFICINA REGIONAL #E.P. D.S. N° 004-2020-JUS

INDULTOS COMUNES Y HUMANITARIOS

D.S. N° 004-2020-JUS

CONMUTACIONES DE PENAS

TOTAL
DE EGRESOS
(ABRIL-SEPTIEMBRE) (ABRIL- SEPTIEMBRE)
O.R. ALTIPLANO 4 1 5 6
O.R. CENTRO 10 2 25 27
O.R. LIMA 17 11 181 192
O.R. NOR ORIENTE 9 4 15 19
O.R. NORTE 11 1 41 42
O.R. ORIENTE 4 1 11 12
O.R. SUR 6 8 12 20
O.R. SUR ORIENTE 7 4 15 19
CIFRAS DE EGRESOS 32 305 337

En base al anterior cuadro, se puede colegir que ha sido insuficiente las acciones de deshacinamiento de los establecimientos penitenciarios toda vez que, conforme se observa, no se ha llegado a excarcelar ni a la mitad de internos que se tenía prevista, por lo que, se infiere que su aplicación ha resultado muy lenta y categóricamente menor.

OFICINA REGIONAL # POBLACIÓN PENAL
(MAYO 2020)
CANTIDAD DE EGRESOS BAJO LOS DECRETOS DE LAS GRACIAS PRESIDENCIALES

(ABRIL- SEPTIEMBRE)

O.R. ALTIPLANO 2 605 6
O.R. CENTRO 7 032 27
O.R. LIMA 44 244 192
O.R. NOR ORIENTE 5 885 19
O.R. NORTE 17 396 42
O.R. ORIENTE 6 756 12
O.R. SUR 4 188 20
O.R. SUR ORIENTE 5 815 19

Asimismo, según las resoluciones supremas publicadas en el diario El Peruano se tienen los otorgamientos de indultos y conmutaciones —contabilizados en los anteriores cuadros estadísticos— que han gestionado y concedido la comisión de gracias presidenciales, que —vale mencionar— se ha reactivado después de un mes de iniciado el estado de emergencia, cuando debería trabajar permanentemente, ya que su funcionamiento debe ser normal porque es parte del sistema de justicia.

De otro lado, la última activación de estos decretos figura en el mes de septiembre de 2020 mediante las Resoluciones Supremas N° 203-2020-JUS, N° 204-2020-JUS, N° 225-2020-JUS, N° 226-2020-JUS y N° 227-2020-JUS, por lo que, luego de ello, no se ha concedido gracia alguna.

  • Decreto Legislativo N° 1513, emitida el 04 de junio, que establece disposiciones de carácter «excepcional» para el deshacinamiento de establecimientos penitenciarios y centros juveniles por riesgo de contagio de virus COVID-19.

En tal sentido, es una norma que propuso medidas excepcionales para la prisión preventiva por delitos de mínima lesividad y donde figuraba tres formas jurídicas resaltantes:

  1. La cesación de la prisión preventiva.
  2. La remisión condicional de la pena.
  3. Los procedimientos simplificados de beneficios penitenciarios.

Al respecto, según cifras del INPE, se tiene el dato que, en diciembre del 2020, habrían egresados de los recintos carcelarios a nivel nacional un total de 2 422 internos.

  • Decreto Legislativo N° 1514, emitido el 04 de junio, que optimiza la aplicación de la medida de vigilancia electrónica personal como medida coercitiva personal y sanción a fin de reducir el hacinamiento.

Esta «nueva» normativa, conforme estipula y señala en su artículo 1°, tiene el objeto de modificar el Código Penal, Código Procesal Penal, Decreto Legislativo N° 1300 que regula el procedimiento especial de conversión de penas privativas de libertad por penas alternativas en ejecución penal y Decreto Legislativo N° 1322.

Aunado a ello, mediante Decreto Supremo N° 3030-2020-EF, el Ministerio de Economía y Finanzas destinó y asignó 9.7 millones de soles para la masificación e implementación de vigilancia electrónica; sin embargo, en el 2020 no se ha logrado su implementación y, en lo que va el presente año, no tiene alguna información en concreto.

En ese orden de medidas dictadas, vale preguntarse ¿Dichas medidas funcionaron para paliar el problema de hacinamiento como fiebre alta de los penales y amortiguar la propagación del COVID-19 en sus interiores? Lo ideal sería responder afirmativamente; sin embargo, no será así, toda vez que entre marzo a diciembre de 2020 egresaron alrededor de 4 069 internos —por las normas decretadas por el Poder Ejecutivo— de los cerca de 97 00 internos a nivel nacional albergados en las 68 cárceles de Perú; no obstante, lo contraproducente y adverso es que en ese mismo lapso de meses hubo un ingreso de cerca de 7 000 internos a las cárceles, registrándose a finales del 2020 un 114% de hacinamiento a nivel nacional.

En virtud de ese porcentaje, es necesario manifestar que las cárceles peruanas siguen siendo un escenario determinante para la propagación del coronavirus y, que ante una segunda ola oficializada por el Poder Ejecutivo, es realista y concluyente pensar que habrá una segunda ola dentro de los penales, por lo que deberán reactivarse una vez más con necesarias modificaciones e impulsarse nuevas normas que —ahora sí— agilicen e impacten en un excarcelamiento numéricamente positivo para el sistema penitenciario nacional, porque las mismas causas que determinaron el estallido de contagios en las cárceles aún preexisten en lo que va el presente año y, peor aún, a inicios de esta segunda ola oficializada.

Finalmente, en base a todo lo expuesto, es que surge una real preocupación por parte del autor sobre la segunda ola palpitante que puede generarse dentro del sistema penitenciario nacional, por lo que se sugiere que si estamos en una situación de emergencia penitenciaria sanitaria, no se necesita ser solo reactivas, sino que se tomen medidas creativas en aras de mantener el orden en los penales y de atender su principal problema interno a fin de prevenir que se vuelva a convertir en un foco infeccioso ante la doble emergencia[8] promovida por el COVID-19.

Por ello, es recomendable tomar en consideración las siguientes ideas:

  • Respecto a una atención hacia el problema histórico en los penales:

Seria irónico creer que, por el hacinamiento que hay en gran parte de los penales del Perú, los internos van a cumplir la regla del metro mínimo de distancia para evitar el contagio. La praxis carcelaria nos ha mostrado que en cada pabellón y celda de los penales hacinados sobrepasan la cantidad de internos permitidos para la cual fue construida y si uno se enferma del coronavirus —como ya ha ocurrido— lo más certero es que contagie a sus compañeros de celda y pabellón.

Ahora bien, en el 2020 se han implementado normas para combatir el hacinamiento; sin embargo, no han tenido resultados numéricamente considerables por lo que es necesario pensar en:

  1. Modificación del Decreto Legislativo N° 1459 para que sea una real conversión automática de la pena para personas condenadas por el delito de omisión de asistencia familiar sin estar sujeto a pagos que gran parte de ello no podrán cubrirlo.
  2. Extensión y mayor uso en el proceso ejecutor del Decreto Supremo N° 004-2020-JUS, para conceder indultos comunes, indultos humanitarios y conmutaciones de penas, toda vez que no es posible que se haya paralizado en el mes de septiembre y presente concesiones desproporcionales a razón de su otorgamiento.

Adicionalmente a ello, la secretaria de la comisión debe bregar por adecuados y rápidos conductos para agilizar estos trámites; e implementar y crear conexiones directas a fin de tener la información del registro y data que maneja el registro penitenciario, ya que no existe ello y, prácticamente, el Instituto Nacional Penitenciario está siendo la única fuente de requerimientos.

  1. Excarcelación prematura o temprana, toda vez que es una vía que ha tenido resultados considerables en Francia y Alemania, ya que han decretado normas para excarcelar a aquellos internos(as) que les faltan entre 12 a 18 meses para el cumplimiento de sus penas.

Además, revisando las cifras estadísticas de la población penal peruana, en Perú se registra cerca a 8 000 internos que les falta solo un año para egresar de sus recintos carcelarios que los albergan, por lo que cabría bien optar por esta opción, sobre todo para los internos primarios por delitos menores o de mínima lesividad.

  1. Implementación de la vigilancia electrónica personal, con la salvedad de que la misma norma disponga el excarcelamiento de facto con grilletes electrónicos para determinados delitos menores a 8, 9, o 10 años, proscribiendo y suprimiéndose su aplicación para delitos graves. Al respecto, se debe aprovechar que el Decreto Legislativo N° 1514, señala que el Estado es el que comprará y pagará los grilletes y ya no el mismo interno(a).
  • Respecto a una atención a fin de mantener el orden en los penales:

Desde inicios del Estado de Emergencia, mediante comunicados N° 005-2020-INPE, N° 006-2020-INPE y N° 007-2020-INPE, se han restringido el ingreso de visitas, las cuales causaron el impedimento de ingresos de familiares para llevarles alimentos, útiles de aseo, dinero, entre otros.

Ahora bien, vale subrayar que se han restringido el ingreso de visitas, más no su comunicación, por lo que se debería tener en consideración que ante la existencia de penales de mínima y máxima seguridad; en los primeros se permite a los internos poder realizar llamadas a sus familiares por una moneda y por un minuto con el cuidado de un servidor penitenciario; mientras que, en los segundos, no se permite debido a su régimen. Entonces, ante la restricción de visitas, y, teniendo presente que son importantes para un proceso rehabilitador del privado de libertad, lo que se puede hacer es lo siguiente:

  1. En los penales de máxima seguridad, habilitar una directiva interna, para que los internos de sus pabellones puedan hacer uso de los teléfonos y poder comunicarse con sus familiares;
  2. En el caso de los internos que están en los penales de mínima seguridad extenderles 1 minuto más la llamada telefónica que puedan realizar e impulsar la continuidad de las comunicaciones a través de la tecnología, por ejemplo, a través de las videollamadas.
  3. Tomando de referencia la experiencia de Gendarmería de Chile, generar protocolos internos, bajo responsabilidad, de ingresos de paqueterías para que los privados de libertad tengan alcance a insumos básicos, productos de higiene y medicamentos tan necesarios en una pandemia como la que se vive, por parte de sus familiares.
  4. Aumentar la dotación que se gasta en alimento diario en cada interno, ya que una realidad al interior de los penales es que los internos no comen lo que les cocinan y se acostumbran a que sus familiares los lleven o bien alimentos o bien dinero en los días de visitas permitidos por ley. Por lo que, una manera de solución y para que no se vean embalados en un proceso de desabastecimiento, resultaría equitativo que se les garantice una buena ración alimenticia.
  5. Implementación de espacios con protocolos sanitarios al interior de los penales para asistencia legal, toda vez que los procesos y seguimientos por parte de los abogados hacia los privados de libertad no puede paralizar. Si bien, se ha visto un avance en la inauguración de módulos de asistencia legal, aún no está presente en varios penales por lo que sería idóneo que se pueda pensar en usar plataformas digitales en ambientes de bioseguridad, porque de nada sirve impulsar normas para combatir el hacinamiento si nadie los va a asistir legalmente y sus procesos legales se van a quedar estancados.

Para concluir, no podemos abandonar ni olvidar a nuestros servidores penitenciarios que están en la primera línea de batalla contra el virus al igual que la Policía Nacional del Perú (PNP) y Fuerzas Armadas (FF. AA), ni mucho menos a los internos que son una población de absoluta vulnerabilidad que no tienen manera de realizar aislamiento social y que por más delincuentes que sean, son personas y seres humanos, de las cuales, su integridad y salud dependen de las medidas que dicte y lleve adelante el Estado.


Imagen obtenida de https://bit.ly/3iKCgxK

[1] Anthony Romero. Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Asistente de cátedra en la facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNMSM. Miembro adherente en el Instituto de Ciencia Procesal Penal – INCIPP. Miembro principal del Taller de Estudios Penales de la UNMSM.

[2] Los internos mayores de 60 años, representan, actualmente, el 5.0% de la población penal —algo de 4 761 internos­—.

[3] La cantidad de internos que presentan TBC asciende a 2 228 internos, donde los penales con más internos que padecen esta enfermedad son: E.P. Lurigancho con 489, E.P. Chiclayo con 329, E.P. Miguel Castro Castro con 197, E.P. de Trujillo con 167 y E.P. de Ica con 148.

[4] La cantidad de internos que están viviendo con VIH en las cárceles ascienden a 828 casos, con una mayor concentración en la Oficina Regional Lima con 565 casos (68,2%), donde los penales con más internos que padecen esta enfermedad son: E.P. Lurigancho con 243, E.P. Miguel Castro Castro con 69, E.P. Callao con 53, E.P. de Ica con 42 y E.P. de Arequipa con 28.

[5] Según cifras estadísticas del Instituto Nacional Penitenciario, la cifra de internos que sufren de diabetes asciende a 2 000.

[6] Según cifras estadísticas del Instituto Nacional Penitenciario, la cifra de internos que sufren de hipertensión arterial asciende a 600.

[7] La cantidad de internos que padecen de estos problemas mentales son 516 internos, de los cuales 405 son varones y 111 son mujeres.

[8] No olvidemos que a la emergencia penitenciaria se ha sobreexpuesto la emergencia sanitaria, por lo que estamos ante una doble emergencia en el sistema penitenciario peruano.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here