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La urgencia de implementar un procedimiento concursal propio para las MYPES y personas naturales en el Estado de Emergencia

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No cabe duda, que las micro y pequeñas empresas y personas naturales son de vital importancia en el crecimiento de la economía de un país, entre otros, por su generación de empleo, innovaciones en sus productos y/o servicios, reducción del índice de pobreza y por su rol activo en la actividad socioeconómica en el lugar donde desarrollan sus actividades.

En ese sentido, a la fecha el Estado ha venido implementando una serie de medidas en favor de estos agentes económicos en el Estado de Emergencia que nos encontramos, con una sola idea, buscar que estos continúen en el mercado; sin embargo, una pregunta salta a la vista, ¿será suficiente?

Cuando se avecina una crisis empresarial a nivel mundial, la falta de liquidez se hace apremiante, así el sistema concursal brinda una alternativa de solución de dicha crisis, pues esta compuesto de una serie de instituciones jurídicas que operan de manera excepcional en el ordenamiento jurídico, buscando contrarrestar situaciones donde el patrimonio de alguna empresa es insuficiente para honrar las obligaciones asumidas frente a los acreedores, teniendo en cuenta que, dicho patrimonio no conllevará a satisfacer a la colectividad de sus acreedores en un corto plazo.

No obstante, el sistema concursal peruano es considerado como de talla única, pues no hay mayor diferencia en la acreditación de la cesación de pagos de una gran empresa a una pequeña e incluso de persona natural, pues todas estas deben de acreditar gran actividad empresarial sin importar sus necesidades económicas.

Es por ello que, un sistema de insolvencia de micro y pequeñas empresas y personas naturales deben contener lineamientos y fines distintos a las de grandes empresas. Así, los accionistas de una empresa una vez cerrada por liquidación pueden empezar de nuevo, es decir desde cero, pero el empresario individual que otorgó en garantías sus bienes personales, cualquier nuevo proyecto empresarial que desee iniciar, no comenzará desde cero, sino con “menos que cero”[1]; además que, las personas jurídicas se extinguen, mientras las personas naturales (pequeños empresarios) continúan ejerciendo su rol en la economía

En el derecho concursal comparado existen dos modelos sobre la regulación de concursos sobre pequeñas empresas y personas naturales, el anglosajón y el continental, no obstante, el análisis de ambos no será materia de este trabajo[2], pero el sistema que adopte el legislador peruano deberá buscar que los deudores cumplan con cancelar sus obligaciones impagas generadas por el Estado de Emergencia, evitando el deterioro de la economía, teniendo en cuenta que, los pequeños empresarial son la principal fuerza laboral en un país como el nuestro.

En ese sentido, un sistema concursal elaborado para las micro, pequeñas empresas y personas naturales deberá de tener los mismos efectos para los deudores que el sistema concursal actual, pero la autoridad concursal deberá analizar el pedido de concurso en menor tiempo, estableciendo plazos reducidos en la tramitación de este procedimiento en todas sus etapas, puesto que a mayor tiempo se encuentre el deudor inmerso en la crisis, más difícil será salir de esta. Para ello un aspecto importante sería, dotar de suficientes recursos a la autoridad concursal y a sus funcionarios o al órgano encargado de este procedimiento concursal, para afrontar lo que sería un incremento significativo del uso de este sistema.

Otro aspecto a tomar en cuenta, sería implementar que los efectos del concurso sean inmediatos a la presentación de la solicitud (o que sea muy breve el plazo de análisis de la autoridad concursal), y ocurra una fiscalización ex post de la documentación presentada por el deudor.

Adicionalmente a ello, los requisitos para el acogimiento del deudor a este procedimiento deberán ser realistas y acordes a la coyuntura actual que vive el país por la pandemia, teniendo en cuenta la duración de esta.

La tecnología no puede dejarse de lado (y también se debería ampliar a los procedimientos concursales actuales en trámite), así, se debería de implementar que las autoridades concursales deliberen sus fallos de manera virtual, así como, los informes orales, las sesiones de juntas de acreedores y todo aspecto que implique la reunión presencial de personas. Asimismo, el implementar un canal digital de presentación de documentos es otro aspecto importante para agilizar los trámites en plazos reducidos.

Finalmente, todas estas ideas sobre lo que deberá regular un procedimiento concursal las micro, pequeñas empresas y personas naturales buscan como finalidad la reinserción y continuidad de estos sujetos en la economía peruana, sin dejar de lado elemento humano y social, por supuesto.


[1] Uría Menéndez (Estudio de abogados) (2015). La segunda oportunidad del deudor persona individual en derecho español y el Real Decreto-Ley 1/2015. Madrid: Actualidad Uría Menéndez.

[2] A mayor abundamiento revisar, Lizárraga, Anthony (2016). La implementación de un régimen especial de insolvencia para las MYPE. En: Derecho PUCP N° 77 (pp.323-347) http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/derechopucp/article/view/15639/16076

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