Determinación de la correcta imputación subjetiva del tipo en el caso «Thomas Restobar» | Roger Sisniegas

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I. Introducción

Un suceso que causó conmoción en la ciudadanía y en la comunidad jurídica fue la muerte de trece jóvenes al interior de la discoteca “Thomas Restobar”. El límite entre el dolo y la imprudencia, todavía genera controversia; por ello, vamos a dilucidar de forma sencilla, teórica y con fundamento en la doctrina nacional imperante el presente caso; específicamente el estadio de la imputación subjetiva del tipo.

II. Relato de los hechos

El veintidós de agosto del dos mil veinte se realizó una fiesta, que estaba prohibida, con más de ciento veinte asistentes en el local de nombre: “Thomas Restobar”. La fiesta se realizaba con “normalidad”, hasta el momento que arribaron los miembros de la Policía Nacional del Perú (PNP, en adelante). Dentro del operativo, los policías ingresaron al local para detener a los jóvenes que incumplían las reglas dispuestas por el Ejecutivo. Posteriormente, como exponen las imágenes de las cámaras de video, se visualiza claramente que las salidas de emergencia eran angostas.

Asimismo, el local no contaba con permiso de funcionamiento, empero con o sin permiso de la municipalidad no debía funcionar ninguna discoteca, a causa del Estado de Emergencia vigente destinado a mitigar los estragos de la pandemia. A causa de ello, cundió la desesperación y al verse descubiertos se aglomeraron jóvenes mujeres en la puerta de salida, debido a que la orden de los miembros de la PNP fue que: primero salgan las mujeres. En ese instante, hubo una pequeña trifulca y se agolparon las agraviadas contra la puerta de salida que estaba cerrada muriendo asfixiadas trece jóvenes. Más tarde, la puerta fue abierta externamente solamente fue para recoger los cadáveres. Cabe denotar que, la puerta de salida fue cerrada por los miembros de la PNP, como se observa en los videos registrados por las cámaras de seguridad del local.

III. Tipicidad subjetiva imputable a los organizadores: dolo eventual

Prima facie, se tiene que determinar quiénes fueron las personas que organizaron el evento, ejemplo: gerentes, accionistas, administradores o la persona o personas que arrendaron el local y realizaron el evento. El dolo eventual, en la doctrina nacional, es descrito: cuando el agente-social considera seriamente la posibilidad de realizar el tipo y se conforma con ella o confía en que no va a suceder. El tipo de dolo descrito es el correcto escenario del elemento subjetivo del tipo, porque los agentes organizadores efectuaron el evento confiando en que nada malo iba a suceder; sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Como entiende la doctrina nacional al dolo eventual, los organizadores del evento observaron la posibilidad que podría ocurrir algún desenlace trágico en el evento, empero se conformaron en que nada trágico iba a suceder. El elemento subjetivo del tipo en el caso “Thomas Restobar” imputable a los organizadores es el dolo eventual, con los elementos cognitivo y volitivo nítidos.

Por otro lado, la imprudencia en nuestro ordenamiento jurídico es la infracción a un deber de cuidado. En el incidente materia de análisis, la imprudencia no es factible de imputar a los organizadores del evento, porque la imprudencia, consciente o inconsciente, siempre es un error; en el caso “Thomas Restobar” examinado, los organizadores no actuaron con error antes, durante o posteriormente a los funestos sucesos.

IV. Omisión impropia

De los hechos descritos y la información obtenida, hasta el momento, no es viable determinar la conducta mediante una acción, explícita, exteriorizada por parte de los organizadores del evento en la discoteca “Thomas Restobar”, pero sí es posible determinar la infracción a la norma jurídico-penal mediante omisión.

La omisión se configura cuando el agente no cumple con el mandato imperativo de la ley, en donde se le indica la realización de una conducta determinada, es lo opuesto a la acción comisiva, es decir, se “invierte” la acción. Entonces, en la omisión impropia el agente no realiza movimiento corporal alguno tendiente a evitar el resultado.

La doctrina nacional o mayoritaria acepta que la omisión impropia ocurre: cuando el agente-social asume el dominio de un foco de peligro ya preexistente y él puede desde su posición de omisión impropia orientar el transcurso de los hechos. El agente asume voluntariamente ese foco de peligro o se le viene creado y la única posibilidad de evitar el resultado es mediante una acción, en ese momento se corresponde con el delito de omisión impropia.

En nuestro ordenamiento jurídico no están específicamente tipificadas las omisiones impropias. para solucionar el déficit se desprenden del tipo comisivo y se corresponden con el artículo 13° del código penal de 1991 que realiza la equivalencia. Los organizadores del evento en la discoteca “Thomas Restobar” no realizaron conductas comisivas contra el bien jurídico vida; sin embargo, incumplieron su deber de garantes ante un foco de peligro, entonces todas las acciones que se perpetraron ex-ante fueron las que ocasionaron que el día de los hechos la fiesta sea una bomba de tiempo, en este contexto, los organizadores pudieron detener el transcurso de los acontecimientos, en cualquier punto antes de la consumación del ilícito, realizando una acción. La imputación correcta que recae contra los organizadores del evento es: 1) La conducta es: omisión impropia. 2) El elemento subjetivo del tipo: dolo eventual.

IV. Responsabilidad de la Policía Nacional del Perú

Si se llega a probar que los miembros de la PNP realizaron un incorrecto operativo, exclusivamente responderían con elemento subjetivo del tipo imprudencia, porque si bien ellos no generaron el peligro inicial, sin negar que incrementaron el riesgo ya creado por los organizadores; ellos responden por la mala intervención. Tomando en consideración los videos difundidos, se indica que no pueden ser sancionados por todo lo acaecido y en sí su conducta encajaría en la imprudencia consciente. Cabe denotar que, para la doctrina nacional imprudencia consciente es: cuando los agentes se representan el riesgo al bien jurídico, que debieron evitar, sin embargo no tienen la representación actual de la gravedad del riesgo que crearon y actúan con error (distinto es el proceder de los organizadores del evento, que responden con elemento subjetivo dolo eventual).

Con respecto a la teoría del caso diseñada por la defensa de los miembros de la PNP, la tesis del fiscal y lo que debe motivar el juez en el caso de los miembros de la PNP, el estadio de la imputación del elemento subjetivo del tipo es: imprudencia consciente. Esto se debe a que no se puede sancionar a los miembros de la PNP cuya actuación devino en errores (imprudencia consciente), infringiendo el deber de cuidado, dentro de un operativo incorrectamente perpetrado, con la misma fuerza punitiva que a los organizadores del evento. En otras palabras, no aplica imputar imprudencia inconsciente a la conducta de los miembros de la PNP, debido a que la imprudencia inconsciente es: cuando el agente no visualiza el riesgo prohibido, infringe un deber de cuidado, actúa en error y existe un nivel bajo de previsibilidad.

VI. Conclusión  

Es importante para los justiciables que esté claro el escenario sobre la diferenciación entre dolo e imprudencia, ya que la cuantía de la pena es mucho mayor en el caso de los delitos dolosos.

La conducta de los organizadores del evento realizado en el local “Thomas Restobar” es omisión impropia y el elemento subjetivo del tipo imputable es dolo eventual. Los miembros de la Policía Nacional del Perú, si se llega a demostrar los errores cometidos y el mal proceder en el operativo, responden penalmente con elemento subjetivo del tipo imprudencia consciente. De esta manera, se debe señalar que al sancionar correctamente (dolo eventual) a los agentes-sociales encargados de realizar este tipo de eventos abiertos al público, ello generará que, en el futuro, se tomen las medidas correspondientes de seguridad en eventos similares (prevención general positiva).

*Sobre el autor: Mg. En Derecho Penal por la PUCP, Abogado por la USMP, especialista en temas de Derecho Penal y Procesal Penal, actualmente asesor legal independiente.

Imagen obtenida de https://bit.ly/3lvwZvG


Bibliografía

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