¿Al mejor cazador se le va la paloma? : La falta de conocimiento de las contrataciones públicas en la investigación del delito | Roberto Benavides

1775
0
Compartir

Imaginemos que en casa se quiere realizar una remodelación de esta, el dueño de la casa es ingeniero civil de profesión, la esposa le dice que coloque los sanitarios y el ingeniero le replica que no es su tema ya que esos temas lo ven los ingenieros sanitarios por un tema de especialidad.

Siguiendo el correlato de dichos hechos, podemos mencionar que, en los temas vinculados a corrupción de funcionarios, el titular de la acción penal es el Ministerio Público, siendo que los funcionarios  de esta entidad (los Fiscales) son los que desarrollan la investigación del delito, por lo que son conocedores del derecho penal; sin embargo, al momento de realizar las investigaciones en una materia compleja como lo son las contrataciones públicas que, por ejemplo, tiene más de 40 regímenes especiales, sin contar los procedimientos especiales agregados por la pandemia del COVID 19, podemos percatarnos que la cancha no está equilibrada para su accionar.

Todos actualmente nos encontramos indignados con el nivel de corrupción  que se encuentra enquistado en diversas entidades públicas, muchos políticos aparecen en los medios de comunicación hablando de temas vinculados a la corrupción, pero muy pocos realmente conocen la mecánica de los contratos públicos. Debemos señalar que se tiene, sobre ese punto, una ley general que entró en vigencia el 2016 y que cuenta ya con varios cambios, además de aquellos que se han realizado por  Decretos de Urgencia emitidos por el Poder ejecutivo durante la pandemia, tomando en consideración que es muy probable que sea remplazada por la Ley de la Cadena de Abastecimiento Público para poder tener la coherencia al nuevo Sistema Nacional de Abastecimiento.

La motivación del presente artículo es poder buscar la forma de brindarle, efectivamente, las “armas necesarias” a los fiscales para que puedan actuar con conocimiento de la mecánica particular de los contratos públicos en cada uno de los distintos regímenes y sobre todo en el régimen general.

Si tienen mejor conocimiento al respecto pueden saber si, efectivamente, se realizó la formalidad prevista en la norma para la contratación, pero lo más productivo es velar por descubrir si se efectúo alguna simulación de la formalidad para distorsionar los contratos públicos con el dinero de todos.

No queremos decir que los fiscales sean unos expertos en el tema, que de por sí ya es complejo, sino que tenga un mejor “expertise” que le permita poder, realmente, encontrar las distorsiones y “arreglos” realizados por las autoridades o las personas que tienen un grado de influencia que puedan incidir en las decisiones estatales para contratar con determinado proveedor que no necesariamente cumple lo mínimo requerido y peor aún que la obra quede inservible como un “Elefante Blanco” perjudicando a toda la sociedad.

Asimismo, se conoce que los fiscales pueden, es más deben de contar con la ayuda de peritos o especialistas en las contrataciones públicas para que la persecución del delito cumpla sus objetivos y no caiga en saco roto, ya que no solo la complejidad de los diversos regímenes y sus constantes modificaciones perjudican al desarrollo de la labor fiscal.

Es por ello que podemos señalar que el camino de la lucha contra la corrupción no es fácil, sobre todo en el campo de las contrataciones públicas con una serie de normas cambiantes y criterios que muchas veces confunden a los operadores del día a día de la norma y ni que decir de los fiscales especialistas en su mayoría en temas del derecho penal.

Sin embargo, hay una lógica conexión entre el derecho penal y las contrataciones públicas, con todas las noticias con relación a las decisiones por decirlo menos sospechosas de diversas autoridades que al final de sus gestiones cuentan con montos exorbitantes en sus cuentas, las mismas que no son congruentes con las remuneraciones que perciben como funcionarios públicos.

Asimismo, debemos de ser conscientes de que los actos de corrupción perjudican a todo el sistema, ya que nos encontramos con desabastecimiento generalizado en diversos sectores, como por ejemplo, salud que este año de la pandemia ha sido realmente una atrocidad llegar a lucrar dejando sin un sistema de salud adecuado para los beneficiarios.

Sobre las compras públicas podemos señalar que en diversas Entidades se cuenta con un problema sistémico de gestión, siendo esta fundamental no solo para que se pueda gastar el presupuesto que casi todos los años las entidades lo deben de devolver[1], sino que los gastos sean buenos y no acaben tales compras en algún dominical o como escándalo del gobierno de turno.

Otro tema importante y que es un actor importante en materia de compras públicas es la Contraloría General de la República (CGR), la que, con los diversos informes, realiza como orientaciones de oficio, control concurrente, entre otros para salvaguardar el buen uso de los recursos públicos, es importante este actor el engranaje del Sistema de Contrataciones Públicas con el cual debe interactuar el Ministerio Público.

Es importante señalar que los informes de la CGR contienen una excelente casuística de lucha contra la corrupción, pero en varios que hemos podido revisar en el  año 2020 cuentan con algunos errores garrafales, siendo visto como el viejo dicho “en casa de herrero hay cuchillo de palo”, es por ello que se debe de trabajar articuladamente entre las entidades y el órgano de control, ya que no puede ser que los auditores esperen el error para poder ingresar, no queremos decir que le realicen el trabajo al gestor sino que sea un trabajo transparente y cooperativo entre el gestor y el auditor para mitigar las contingencias en los contratos públicos.

Como última idea para este 2021, si bien es cierto es un año electoral no hay ni intención de ningún candidato o plan de gobierno de atacar de forma directa y estructurada el sistema de contrataciones o abastecimiento público ya que de este depende de forma concreta que se cumplan las metas en todos los sectores.

Es lamentable que no se le ponga los reflectores a un sistema tan importante como el de abastecimiento público ya que si no cuenta con un engranaje que se conoce bien por parte de todos los operadores en el Estado y tampoco se trabaja con transparencia adecuada y de forma articulada no se llega finalmente a adquirir diversos bienes, servicios u obras importantes para cerrar las brechas de la población.

Asimismo, es importante que todos los ciudadanos nos involucremos en el desarrollo de este sistema de compras públicas, no solo los fiscales, sino también la Contraloría General de la República, El Organismo Supervisor de las Contrataciones con el Estado (OSCE) y la Dirección General de Abastecimiento (DGA), ya que la lucha para poder tener compras adecuadas por parte del Estado y contra la corrupción debe ser de todos.

Finalmente, con algunos apuntes que hemos mencionado es muy probable que los fiscales puedan tener mejores resultados en la lucha contra la corrupción y puedan condenar a quienes realmente han cometido los ilícitos.

Imagen obtenida de https://bit.ly/396bH1K


[1] A mayor abundamiento se puede revisar el diario “El Comercio” del sábado 4 de enero de 2021 que señala que se tuvo una caída en la inversión pública, se puede pensar que es la pandemia, pero es una constante desde antes la poca ejecución del presupuesto y esa poca ejecución muchas veces deficiente

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here