¿Cambio de paradigma en SUNAT? Itinerario Anunciado

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  1. ¿NUEVO PARADIGMA?

Ha hecho bien la SUNAT en auspiciar un spot televisivo en relación al cumplimiento de la presentación de la Declaración Anual del Impuesto a la Renta y el pago del tributo correspondiente, relacionándolos con la labor estatal en implementar mejoras en el sistema educativo peruano, especialmente en lo que respecta a las personas con menos recursos.

La idea es muy potente en el sentido de entender la tributación como un camino de doble vía, en el que además del cumplimiento del Deber de Contribuir por parte de los ciudadanos, el Estado realiza un uso adecuado y en bien de la sociedad de los recursos recaudados, con miras a poder afirmar el proyecto constitucional.

Es verdad que, para algunos, tal spot televisivo pueda tener un tufillo a propaganda política en favor del gobierno actual, especialmente porque no corresponde a la SUNAT decidir el gasto público ni tampoco ejecutarlo. Sin embargo, incluso en ese caso, creemos que en términos comunicacionales resulta una adecuada idea sobre la profundidad del tema tributario.

En cualquier caso, haber dado un paso más en el entendimiento de lo tributario podría mostrar que la SUNAT está ensayando nuevos caminos para abordar su labor. Ahora, pasados algunos días, la cuestión ha sido planteada ya en términos netos y en el marco de un proyecto mayor, que sería el cambio de paradigma institucional de la SUNAT. ¿En qué consistiría tal cambio?

Dicen sus promotores que eso es nada menos que pasar de un paradigma basado en la recaudación, que a decir de la propia SUNAT es un aspecto importantísimo de la tributación pero no el único, a poner a la institución al servicio del bien común, tanto en el aspecto impositivo como en el aduanero.

Se afirma que en el servicio impositivo se priorizará las herramientas de gestión de riesgo para diferenciar a los contribuyentes por su comportamiento con actitud de justicia, logrando como resultado una mejor recaudación. En el servicio aduanero, el nuevo paradigma conduciría a proteger a la nación con un servicio eficiente para reducir costos y aumentar la competitividad de las empresas peruanas.

La misión de la SUNAT será entonces servir al país proporcionando los recursos necesarios para la sostenibilidad fiscal y la estabilidad macroeconómica, contribuyendo con el bien común, la competitividad y la protección de la sociedad, mediante la administración y el fomento de una tributación justa y un comercio exterior legítimo.

  1. AGENDA DE CORTO PLAZO

Ahora bien, en el marco del cambio de paradigma que tomará su tiempo en ir desarrollándose, ya se han planteado dos medidas en materia aduanera (Un nuevo modelo de Despacho, denominado como “Operador Económico Autorizado – OEA” y un nuevo instrumento para enfrentar el contrabando denominado como “Control Único del Transporte de Mercancías”) y seis medidas respecto a tributos internos. Estas últimas son:

2.1 Fortalecimiento del control de operaciones no reales (Facturas Falsas): Se plantea que, a partir de la implementación de los comprobantes de pago electrónico y del Programa de Libros Electrónicos (cuyo ámbito de aplicación ha aumentado y lo seguirá haciendo), se realizará una mejor gestión del riesgo durante el proceso de inscripción en el RUC, para investigar algunos detalles adicionales (para qué, cuándo iniciar el negocio, con quiénes se trabajará, etc.).

Adicionalmente, por rastreo de esos mismos instrumentos electrónicos, se hará un procesamiento de la información a través de equipos especializados para realizar procesos de investigación del delito y posterior denuncia oportuna.

Según la SUNAT, los beneficios de todo esto serán controles menos intrusivos, información más oportuna y un mejor combate a esta modalidad delictiva que afecta especialmente la recaudación del Impuesto General a las Ventas (IGV).

2.2 Atención personalizada por “sectoristas”: Se trata de poner a disposición de los contribuyentes profesionales que brinden atención personalizada en relación a las propias necesidades de aquellos. La idea detrás es mejorar la relación con los contribuyentes, de manera que haya una mayor confianza, fomentando además una cultura organizacional de servicio integral.

Se plantea que el servicio esté disponible no solo para Principales Contribuyentes sino también para los Medianos. A diciembre de 2014 se habría iniciado ya un acercamiento a 16,000 contribuyentes y para setiembre de este año se hará para 38,000.

Según la SUNAT, el beneficio será una mejora sustancial del contacto con los contribuyentes, y por ello mismo del cumplimiento voluntario por parte de estos.

2.3 Tránsito hacia la documentación electrónica (una SUNAT sin papeles): Como se ve en la portada de este número, se intenta estructurar un sistema por el cual los actos administrativos (Órdenes de Pago, Resoluciones de Ejecución Coactiva, Resoluciones de Determinación y Requerimientos, principalmente) se contengan como documentación electrónica y puedan ser notificados por esa vía a los contribuyentes.

Según la SUNAT, en junio de este año debería estar implementado el sistema para las Órdenes de Pago, en agosto próximo para las Resoluciones de Ejecución Coactiva y en julio de 2016 para otros documentos.

2.4 Simplificación de Declaraciones: En esta materia se busca segmentar las obligaciones según el tipo de contribuyentes para reducir los costos de cumplimiento.

Así, se piensa establecer declaraciones simplificadas para los pequeños y medianos contribuyentes, y unas mucho más detalladas para los grandes.

2.5 Fiscalización especializada, bajo la idea de que se realicen auditorías integrales solo en casos necesarios: Se busca mejorar la utilización de la información que SUNAT mantiene en su base de datos de manera que se logre un grado de especialización mayor al actualmente existente.

En ese sentido, se tenderá a una fiscalización especializada priorizando las herramientas de gestión de riesgo para diferenciar a los buenos de los malos contribuyentes. Para ello, a partir de mayores instrumentos informáticos y una base de datos más consolidada, la SUNAT empezará a desarrollar la llamada fiscalización de gabinete, esto es hará un estudio previo en sus oficinas del sector económico implicado y de los contribuyentes en concreto, buscando la validación de las inconsistencias al 100 por ciento, y a partir de ello se seleccionará un grupo para hacer auditoría parcial (30 por ciento) y otro más reducido para la auditoría integral (10 por ciento).

2.6 Uso del instrumento de “Consulta vinculante”, buscando una mayor predictibilidad y seguridad para el contribuyente: La SUNAT quiere prepararse para poder utilizar adecuadamente la regla introducida en el artículo 95° del Código Tributario por el artículo 6° de la Ley Nº 30296, para lo que vienen preparando las disposiciones reglamentarias correspondientes y estableciendo las medidas logísticas necesarias.

  1. POSIBILIDADES Y LÍMITES

Como puede avizorarse, en algún sentido hay detrás de la propuesta una intención de que la SUNAT tenga una relación más cercana y de confianza con los ciudadanos, especialmente los contribuyentes, lo que se condice con los tópicos que hoy mantiene la OCDE para la actuación de las Administraciones Tributarias.

La discusión de fondo, en los términos que se ha planteado en otros lados, es si tal visión es utilitaria, con el fin de que las Administraciones Tributarias destensen su relación con los contribuyentes, a efectos de disminuir costes de transacción en la recaudación, o si realmente es un cambio de entendimiento del rol y función de dicho tipo de organismos, con miras a facilitar y promover el cumplimiento voluntario en justicia por encima de una mirada recaudatoria.

En este debate sobre el sentido del refuerzo de las relaciones administración-contribuyente subyace el elemento humano, es decir si los funcionarios de las Administraciones Tributarias podrán hacer una reingeniería conceptual y aplicativa respecto a sus procedimientos, entendimientos e incluso manera de interactuar con los contribuyentes. Pensamos que ahí justamente es que se juega la real posibilidad de que estemos ante un verdadero cambio de paradigma, o un simple giro de posición para seguir actuando como siempre.

De otro lado, es claro que el cambio de paradigma se ve afectado por la actuación de la SUNAT en materia de administración de tributos internos y de los asuntos aduaneros, así como las nuevas funciones que se le han encomendado: reducir el desvío de insumos químicos y de bienes fiscalizados. Ya en otro momento hemos reaccionado en el sentido que no necesariamente es adecuado para una Administración Tributaria que se le sumen competencias distintas a su quehacer, incluso si están en algún sentido vinculadas al mismo, porque eso puede originar un descentramiento del sentido de su actuación y, en alguna medida, debilidad institucional.

1 COMENTARIO

  1. el fin del estado es lograr (o por lo menos intentar lograr) el bienestar de sus ciudadanos, por ende, el papel del funcionario público es ayudar a que el Estado logre su fin, he ahí el gran problema, actualmente el funcionario público se ha convertido en un mero controlador y ejecutor de las leyes del Estado sin mirar su papel principal, es por ello que, cuando nos acercamos a una entidad pública somos objeto de maltrato y desinformación, y cuando somos objeto de sus inspecciones inopinadas somos vistos como potenciales evasores ó infractores, la tarea fundamental será cambiar el paradigma pero no sólo de SUNAT sino de todo el aparato estatal…estaremos atentos a ver si esta prueba piloto en SUNAT funciona, para bien de las futuras generaciones y del ideal de un funcionario público al servicios del país.

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