Obligación de respeto y superposición de concesiones mineras con áreas restringidas

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Los conflictos sociales que originan las actividades extractivas, como la actividad minera, son como el pan de cada día. Recientemente, se difundió una noticia[1] en la que se menciona que un grupo de pobladores cusqueños piden la nulidad de las concesiones mineras otorgadas sobre el área restringida denominada «Santuario Religioso Qoyllorit’i», y que de no darse dicha nulidad, en el plazo de 3 meses, realizarían un paro indefinido.

Muchas veces, la causa de los conflictos sociales en materia minera se debe más que nada al desconocimiento de la población sobre la normativa aplicable. Evidentemente, ello es aprovechado por otro sector para fortalecer el discurso anti-minero ¿el resultado? Pues un conflicto social innecesario o la amenaza del mismo.

Fundamentalmente, es en ello en lo que el Estado debería trabajar más si lo que quiere es impulsar los proyectos de inversión, esto es, brindar información a las poblaciones para que estas no se dejen engañar y sea posible obtener la licencia social.

Ciertamente, la minería es una actividad contaminante, pero no es la única, también lo son los procesos industriales, la agricultura y los mismos desechos de nuestra vida cotidiana. El problema está en que hablar de «minería» evoca inevitablemente una idea negativa de la misma y ello es producto de la mala información que los propios medios proporcionan.

En las siguientes líneas me centraré en el conflicto originado en torno al Santuario Religioso de Qoyllorit’i, el mismo que se encuentra ingresado al Catastro Minero de Áreas Restringidas bajo el código N° ZA-000357, declarada Patrimonio Cultural de la Nación por Resolución Directoral Nacional N° 608/INC, publicada el 06 de setiembre de 2004 en el diario oficial El Peruano, siendo el interés protegido la «(…) religiosidad andina en la que se pone en evidencia un espacio simbólico ritual que incluye el Santuario de Qoyllorit’i y las manifestaciones del culto a los espíritus tutelares andinos en las formas del culto cristiano (…)».

Para empezar, el título de concesión minera es el acto administrativo final de un procedimiento administrativo conocido como «Procedimiento Ordinario Minero», cuya competencia compartida corresponde al Ingemmet para el caso del régimen general y a los Gobiernos Regionales, para el caso de los Pequeños Productores Mineros (PPM) y los Productores Mineros Artesanales (PMA) que cuenten con calificación o reúnan las condiciones de la misma.

Sin embargo, el título de concesión minera no autoriza por sí mismo el desarrollo de la actividad minera, conforme consta en el artículo 23° del Reglamento de Procedimientos Mineros, aprobado por Decreto Supremo N° 018-92-EM, ya que para ello se deberán reunir otros requisitos, como la certificación ambiental y el permiso del dueño superficial, por ejemplo, y, con ello, solicitar el inicio de actividades ante la Dirección General de Minería del Ministerio de Energía y Minas.

Entonces, el título de concesión minera solo otorga un derecho de exclusividad sobre la realización de la actividad en un perímetro determinado, mas no autoriza el ejercicio de ese derecho. Para establecer un parangón, el propietario puede construir en su predio, mas no debe hacerlo sin la licencia de obra respectiva.

El caso de las superposiciones de las concesiones mineras con áreas restringidas como la comentada, son inevitables, ello porque con la promulgación del Decreto Legislativo N° 708, Ley de Promoción de Inversiones en el Sector Minero, se instauró una nueva unidad de medida, esto es, el sistema de cuadrículas mineras (art. 20°), entonces, ante la formulación de un petitorio minero, el área a peticionar deberá identificarse mediante el sistema de cuadrículas mineras a través de las coordenadas de los vértices de dicha área, a diferencia del sistema anterior en el que se otorgaban concesiones con figuras irregulares (triángulos por ejemplo).

Entonces, es inevitable que dentro de una cuadrícula existan áreas restringidas a la actividad minera, por ejemplo, las declaradas como patrimonio cultural de la nación, áreas naturales protegidas, zonas urbanas o de expansión urbana, etc. Sin embargo, como ya se mencionó, el título de concesión minera no autoriza el inicio de actividades, adicional a ello, existe la obligación de respeto del titular minero respecto al área restringida, conforme se desprende de la lectura del artículo 22° del Reglamento de Procedimientos Mineros.

Sin perjuicio de lo mencionado, todo ello es consignado en cada título de concesión minera; de igual modo, puede corroborarse en el título de concesión minera NOE 2013 I aprobado por la Resolución de Presidencia N° 2441-2014-INGEMMET/PCD/PM de fecha 31 de julio de 2014, en su artículo segundo señala que «Los derechos que confiere el título de concesión minera no son aplicables en el área que ocupa el SANTUARIO RELIGIOSO QOYLLORIT’I y FESTIVIDAD DE QOYLLORIT’I (…)».

Por ello, respecto a dicha área superpuesta parcialmente al perímetro de la concesión minera NOE 2013 I, el titular minero tiene la obligación de respeto, la misma que ha sido definida por el Consejo de Minería, para el caso de la superposición de dos derechos mineros, en la Resolución N° 286-2006-MEM/CM de fecha 19 de diciembre de 2006, de la siguiente manera: «[l]a palabra “respeto”, debe interpretarse como el otorgamiento de una concesión sobre las áreas libres y no como la posibilidad de coexistencia de dos derechos mineros sobre una misma área y, por lo tanto, el título de las concesiones mineras formuladas al amparo del Decreto Legislativo Nº 708, se otorga en realidad por el área libre producto del respeto de los derechos prioritarios existentes y no necesariamente por el total de las cuadrículas solicitadas […]».

Sin embargo, de ello puede extraerse algo claro, la obligación de respeto impide ejercer la actividad minera sobre las áreas superpuestas, pues dicha actividad solo podrá ser realizada sobre las áreas libres de la cuadrícula o conjunto de cuadrículas formuladas, entonces, no se pone en riesgo el interés protegido mediante la declaración de un área restringida a la actividad minera, ya que, a ello debe adicionarse la necesidad de la certificación ambiental (EIAd, EIAsd o DIA) para obtener el permiso de inicio de actividades.


FUENTE DE IMAGEN: http://www.scidev.net/

[1] http://elcomercio.pe/peru/cusco/qoyllur-riti-peregrinos-piden-nulidad-concesiones-mineras-noticia-1872129?ref=portada_home (visitado el 19/01/2016 a las 09:31 hrs.)

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