Breve guía para entender el «Brexit»

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Por Jorge Sanchez-Perez*

Para ser un proceso político de implicancias globales, parece haber poca información que pueda servir para dar una perspectiva general del tema de “Brexit”. Por ello decidí escribir unas breves notas para explicar, de forma muy reducida y con cargo a expandir, algunas posibles causas, estado actual y posibles consecuencias del “Brexit”. Esta breve nota se divide en tres partes. La primera es posibles razones que llevaron a la gente del Reino Unido a favor de salirse de la UE. La segunda es sobre el estado actual del proceso y como se está llevando todo a la fecha, septiembre 2019. La parte final es sobre posibles consecuencias del proceso y que se puede venir.

¿Por qué Brexit?

En primer lugar, no se puede entender Brexit sin entender que el mundo en los últimos 100 años entró en un proceso de globalización masivo. Es decir, de comunicación y transmisión de información y tecnología a gran velocidad. Este proceso se reforzó o incremento exponencialmente en las últimas décadas y no parece estar en retroceso sino en incremento. Una manifestación de este proceso fue la creación de la Comunidad Económica Europea, la cual buscaba unificar mercados y eliminar procesos aduaneros entre los países de la comunidad. El Reino Unido se incorporó a esta unión en 1973. Es importante notar que el mundo tenía dos posibles caminos para direccionar la economía dado que vivimos en un mundo que es inexorablemente capitalista. El primero era la globalización de capitales y el segundo la globalización de labor (trabajo). Es decir, que ya sea que capitales se muevan por el mundo buscando labor más barata o que la labor se moviera por el mundo buscando capitales que paguen más por ella. Cualquier modelo en esos extremos podría generar problemas por sí mismo. Por ahora no se debe entender que es mi intención decir que uno es necesariamente superior a otro. Si bien se puede pensar en modelos intermedios, es útil en principio entender que los gobiernos mundiales, por diversas razones, eligieron que el capital fuera globalizado y la labor no. Esto llevo a que los capitales viajaran por el mundo buscando la mano de obra más barata. Llevando a que gran parte de los productos que se consumen en el Norte Global sean producidos en el Sur Global. Algunos problemas con este modelo son la creación de subastas inversas para atraer capital. China, Vietnam, Bangladesh, etc. Compitiendo por ofrecer mano de obra barata a capitales de diversas partes del mundo. Esto llevo a que en muchos países las pocas protecciones laborales en esas economías fueran reducidas considerablemente o eliminadas. Esto también generó que los capitales que buscaban producir bienes se mudaran de países de la Unión Europea porque las protecciones laborales eran mayores que en otros países como los mencionados previamente.

Esta situación no es necesariamente mala para ciudadanos europeos, que podrían cambiar su economía de la producción de bienes a la venta de servicios o desarrollo de tecnología, etc. Además, un sistema de impuestos a los capitales que estaban generando riqueza afuera, así como adecuadas políticas públicas de distribución o reinversión en el país podría garantizar beneficios para los ciudadanos de países como el Reino Unido. Sin embargo, esas medidas no se tomaron en el Reino Unido o por lo menos no en la medida necesaria.

Luego de la crisis mundial de 2008, el mundo entró en recesión. Las razones de este evento no vienen al caso ahora. Sin embargo, esto creó las condiciones para que en 2010 el gobierno de David Cameron impulsase medidas de austeridad para contrarrestar la recesión. Esto se justificó aduciendo que una de las causas de la crisis tenía era el sobregasto público. Estas políticas llevaron a que muchos servicios públicos se redujeran o incluso cortaran y que muchas personas perdieran beneficios sociales. Lo cual creo malestar social e incremento las perspectivas críticas al gobierno.

Con la necesidad de unificar al Partido Conservador del Reino Unido (Tories) y mejorar la percepción de su gobierno antes de las elecciones de 2015. David Cameron opto por afirmar que el gran problema de la recesión y escases de recursos debía ser entendido como un problema de migración y de políticas referidas al tema impuestas por la Unión Europea sobre el Reino Unido. Afirmo en una conferencia de prensa que “la inmigración era demasiado alta y fuera de control”. Afianzando más los sentimientos contrarios a la Unión Europea y migrantes en general. A pesar de que había mucha evidencia que afirmaba que la migración en el Reino Unido tenía impactos positivos, la retórica de la antinmigración y contra a Unión Europea funcionó para darle una victoria al partido de David Cameron en las elecciones de 2015. El mandato que se derivo de esa elección fue realizar un referéndum que le diera al Reino Unido la posibilidad de renegociar los términos de su permanencia en la Unión Europea. La expectativa de David Cameron era que el referéndum fuera a favor de quedarse en la Unión Europea, pero con un margen que diera a entrever que había suficiente desconfianza en el proyecto europeo para que la Unión Europea le ofreciera mejores condiciones al Reino Unido. En otras palabras, Cameron opto por montar la ola de xenofobia y transferencia de responsabilidad de las medidas de austeridad pensando que podría controlarla.

Pero vale aclarar, los británicos siempre tuvieron un pie dentro y otro fuera de la Unión Europea para empezar. Como recientemente afirmo el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker en una entrevista para Euronews “los británicos desde el principio fueron europeos a tiempo parcial (…) se les dijo a los británicos por más de 40 años que estaban dentro, pero ellos no quisieron compartir todas las políticas sobre las que se ha decidido”. Es decir, las cuestiones de soberanía, fronteras abiertas, mercado común y la pertenencia al bloque nunca fueron temas totalmente cerrados para los británicos para empezar.

Brexit como una Realidad

Esa fue una introducción larga, pero sin ese contexto es un poco difícil entender lo que vino. Cameron obviamente fallo en controlar esa ola y las personas votaron por un pequeño pero significativo margen en favor de dejar la Unión Europea. Cameron, habiendo sido un promotor de la idea de que debían quedarse en la Unión, renuncio y salió por la puerta falsa porque las consecuencias de salirse de la Unión Europea no eran algo que él estuviera dispuesto a afrontar. Es en este contexto que entra Theresa May a dirigir el partido conservador (Tories) en reemplazo de Cameron. Ella busco lograr un acuerdo de salida de la Unión Europea que fuera apoyado por la mayoría de los miembros del parlamento británico. Sin embargo, todos sus esfuerzos fueron en vano porque ningún acuerdo de salida se veía mejor que el acuerdo que actualmente tenía el Reino Unido. En palabras del economista Mark Blyth “el Reino Unido tenía el mejor trato que se podía conseguir con la Unión Europea, y obviamente cualquier otro trato que venga no va a ser mejor. No se puede conseguir nada mejor que el mejor trato posible”.

Uno de los elementos más controversiales de cualquier acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea es el “backstop” entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Acá entra otro elemento importante que debe ser reconocido. En 1999 se implementó el acuerdo del Buen Viernes. Que garantizaba dos cosas 1. Que Irlanda del Norte debía ser reconocida como parte del Reino Unido y 2. Que la gente de la República de Irlanda e Irlanda del Norte deseaban una Irlanda unificada. Aunque suene paradójico, este tema se solucionó apelando a la eliminación de las fronteras físicas entre países de miembros de la Unión Europea. Es decir, tanto Irlanda del Norte como la República de Irlanda eran parte de la Unión Europea. No había necesidad de poner fronteras y la unidad de Irlanda estaba garantizada. Este acuerdo logro estabilizar las relaciones entre las dos Irlandas. Las mismas que habían sido problemáticas e incluso habían derivado en la violencia generada por el enfrentamiento entre el IRA (Irish Republican Army) y el gobierno británico. Pero si el Reino Unido sale de la Unión Europea ¿Cómo se implementaría una frontera entre ambos países sin romper los acuerdos del Buen Viernes? Ese es uno de los problemas más relevantes que deben ser solucionados antes de alcanzar un acuerdo sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Esto lo puedo explicar así. Si es que no se pone una frontera entre esos dos países entonces no se podría controlar que los bienes y personas que entran a la República de Irlanda no entren a Irlanda del Norte. Haciendo que el Reino Unido siga siendo, para efectos prácticos, parte del mercado común de la Unión Europea. Pero si se pone una frontera entre las dos Irlandas, se estaría violando el tratado del Buen Viernes y poniendo en jaque la estabilidad de la región. He ahí el dilema que Theresa May no pudo superar con ninguna de sus propuestas ante el Parlamento Británico de mayoría conservadora. Para los conservadores (Tories), el resultado del referéndum debía interpretarse como la voluntad de la mayoría de los británicos de salirse del mercado común y reinstalar sus fronteras con sus vecinos europeos. Pero la Unión Europea no va a aceptar un acuerdo que imponga una frontera que viole el acuerdo del Buen Viernes que, como mencioné antes, estabilizo las relaciones entre las dos Irlandas.

Al encontrarse en este dilema, que no tiene una solución sencilla, Theresa May se vio en la necesidad de renunciar. El nuevo líder del partido conservador es Boris Johnston que por diversos medios está buscando implementar Brexit si o si, como máximo el 31 de octubre de 2019. Muchos especulan que está buscando alcanzar un Brexit sin acuerdo previo, lo que tendría consecuencias poco claras, pero en la mayoría de las proyecciones las consecuencias no serían beneficiosas para el Reino Unido. Sin embargo, en uno de sus primeros actos Boris Johnston ha dada por concluidas las políticas de austeridad en el país y ha prometido aumentar el gasto publico significativamente.

El Futuro Post-Brexit

Si el Reino Unido sale de la Unión Europea sin acuerdo previo, muchas proyecciones indican que el país podría entrar en recesión. Asimismo, que podría haber escasez de alimentos o medicamentos. Mientras que el estatus de los ciudadanos de la Unión Europea en el Reino Unido y viceversa, quedaría en el aire. Las relaciones entre las dos Irlandas también se verían afectadas y la estabilidad en la región podría verse en juego. Además, el Reino Unido tendría que renegociar todos los tratados de libre comercio y otros temas que hayan sido firmados por la Unión Europea. El acceso a las redes de seguridad europea se vería reducido y por ende se podría afirmar que la inteligencia británica tendría más presión en diferentes áreas como la lucha contra el terrorismo internacional y los crímenes transfronterizos en general. Finalmente, algo que parece inevitable es un segundo referéndum de independencia de Escocia. País donde la gente voto mayoritariamente por permanecer como miembros de la Unión Europea. Es decir, estamos ante un futuro con una crisis moderadamente relevante para la vida política de todas las partes involucradas.

Sin embargo, es útil recordar que los países pasan por crisis y que por más que un país entre en recesión o se fracture. Los países y la gente que vive en ellos siguen adelante. Es decir, el Reino Unido (o lo que quede luego de la salida de Escocia) sobrevivirá y aunque tome algún tiempo y genere costos humanos, el país eventualmente se estabilizará. Esa es, por lo menos, la esperanza.  (yo diría que la crisis no es de tal magnitud que pueda implicar una desaparición del Reino Unido, sino que será una crisis que los golpeará pero que, a mediano plazo, será superada. Ello lo digo porque si pueden existir crisis que impliquen la desaparición de estados)

Cambridge 18, 2019

*Abogado por la PUCP, Magister en Filosofía con Menciona en Historia de la Filosofa por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Master of Science in Philosophy por The University of Edinburgh y Candidato a PhD por McMaster University. Ademas, tiene un diploma en Análisis de Políticas Internacionales por la Universidad de las Naciones Unidas y actualmente es Investigador Visitante en el Foro de Filosofía Política y Legal de la Facultad de Derecho de The University of Cambridge.

Correo: Sanchej@mcmaster.ca

 

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