No más descartables: Se promulga la Ley 30884 que regula el plástico no reutilizable o de un solo uso

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El pasado 18 de diciembre, el presidente Martín Vizcarra promulgó la Ley N° 30884, Ley que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables, o simplemente “Ley de Plásticos”. Está norma regula la fabricación, importación, distribución y consumo de plásticos no reutilizables (bolsas, cañitas, tecnopor y otros) con el fin de proteger el ambiente y la salud de la contaminación generada por los residuos que dejan estos productos.

Como bien señala la ley en su primer artículo, este es un paso importante hacia la concreción de uno de los derechos fundamentales del nuevo siglo: gozar de un medio ambiente equilibrado y adecuado para el desarrollo de la vida (artículo 2.22 de la Constitución).

¿De qué forma se pretende lograr esto?

La norma establece distintas medidas intersectoriales: No solo el cobro y la posterior prohibición del uso de plásticos, sino también afirma la necesidad de un sensibilizar y educar al respecto. Es por ello que la ley alude a distintas instituciones: desde los Ministerios del Ambiente (MINAM), Producción (PRODUCE) y Educación (MINEDU) a los gobiernos locales regionales, e incluso las empresas involucradas, deberán desarrollar estrategias y cumplir distintas obligaciones.

Entre las medidas más próximas se encuentra, en un plazo de 120 días, la prohibición de la venta, compra y uso de plásticos de un solo uso en las áreas naturales protegidas y/o declaradas como Patrimonio Natural o Cultural de la Humanidad, así como en playas, museos y organizaciones estatales.

Luego, hacia los próximos 12 meses, se prohíbe la fabricación para el consumo interno, importación, distribución, entrega, comercialización de todo tipo de sorbetes, con excepción de aquellos necesarios para asistencia médica.

Ya hacia el 2021, se apunta al reemplazo total de bolsas de plástico no reutilizables en supermercados, autoservicios y comercios en general. En su lugar, podrá usarse únicamente bolsas reutilizables o completamente biodegradables.

Precisamente respecto a dichos establecimientos, el artículo 2.2 de la faculta el cobro por las actuales bolsas de plástico que utilice el cliente, con el fin de desincentivar el uso de estas y promover las otras alternativas. Hacia el mismo fin, se crea adicionalmente el impuesto al Consumo de Bolsas Plásticas, con un valor de S/. 0.10 en el 2019 y aumentos anualmente progresivos de S/. 0.10 adicionales hasta el 2023.

Las botellas plásticas también son reguladas por el artículo 10 de dicha ley. Ya sea para bebidas de consumo humano o aseo personal, se establece el mínimo de 15% de tereftalato de polietileno (PET) reciclado en la producción de la botella. Luego, que ello esté debidamente señalizado en la botella.

Otro aspecto importante es la creación de un Registro de Fabricantes, Importadores y Distribuidores, gestionado por el Ministerio del Ambiente, SUNAT y Aduanas. De esta manera será más fácil fiscalizar el cumplimiento de estas importantes medidas.

Finalmente, los aspectos técnicos serán desarrollados por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL). De acuerdo a estos estándares es que podremos calificar, por ejemplo, si una bolsa es verdaderamente, o no, biodegradable. Todo aquello será fundamental para la siguiente tarea del Ministerio del Ambiente: la reglamentación de la presente ley, dentro de los próximos 6 meses, para establecer en específico los mecanismos de evaluación sobre la reducción y el cumplimiento de los plazos establecidos.

¿Qué nos toca a nosotros?

No podemos caer únicamente en mencionar los aspectos técnicos y plazos –sin duda muy importantes– de la llamada Ley de Plásticos. Incluso, el enfoque multisectorial de la norma es respuesta de un reto mayor: cambiar los hábitos de consumo que, como sociedad,  han puesto en peligro nuestro ambiente. Anualmente, los peruanos generamos 708 mil toneladas de residuos plásticos, de las cuales el 43.7% (309 mil toneladas) no recibe tratamiento adecuado, acabando muchas veces en el mar[1].

La reducción de los residuos plásticos no debe esperar a los plazos de ley, sino que empieza en cada uno de nosotros, en llevar nuestras propias bolsas a mercados y supermercados, en devolver los sorbetes o las bolsas plásticas en las que las farmacias entregan las pastillas. La comodidad de los utensilios descartables nada es respecto a la protección medio ambiente que hoy disfrutamos y mañana legaremos.


Imagen obtenida de: http://bit.ly/2AnAduG

[1] https://elperuano.pe/noticia-un-pais-libre-plastico-74278.aspx

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