El derecho de suscripción preferente: una aproximación a su función y naturaleza

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En el mundo societario, los socios tienen una serie de derechos, los cuales se encuentran incorporados a las acciones que estos suscriben al momento de la constitución de la sociedad. Los principales derechos de los accionistas pueden clasificarse de acuerdo a su naturaleza en derechos económicos y derechos políticos. 

Por un lado, los derechos de naturaleza económica son aquellos que materializan la expectativa del accionista de recibir utilidades y de mantener su participación en el capital social. Dentro de estos podemos encontrar al derecho de participación en el reparto de utilidades, al derecho a la cuota de liquidación, entre otros. Por otro lado, los derechos de naturaleza política son aquellos que están relacionados a la organización y gobierno de la sociedad. Dentro de estos podemos encontrar al derecho de intervención y voto en la junta general de accionistas, al derecho de fiscalización de la gestión de la sociedad, al derecho de separación, entre otros. 

Sin embargo, existe un derecho del accionista que es posible considerar como de naturaleza mixta, en la medida que afecta tanto a la expectativa económica del accionista, como a su expectativa política. Este es el derecho de suscripción preferente.

¿Qué es el derecho de suscripción preferente? 

El derecho de suscripción preferente (en adelante, DSP), regulado en los artículos 208, 209, 210, 211 de la Ley General de Sociedades, es el derecho del accionista a mantener su porcentaje de participación en el capital social cuando se acuerde un aumento de capital. En otras palabras, es el derecho del socio a suscribir nuevas acciones que sean emitidas en un aumento de capital, en razón proporcional a las acciones antiguas ya poseídas, con el fin de mantener su porcentaje de participación en el capital de la sociedad. 

Este derecho puede ser ejercido por todos los accionistas de la sociedad, excepto por los accionistas que se encuentran en mora. Por ende, en caso haya accionistas morosos, proceso de suscripción de nuevas acciones debe realizarse en por lo menos dos ruedas, en caso queden acciones sin suscribir. En esa situación, los accionistas que suscribireron en la primera rueda tienen derecho a suscribir en la segunda, en proporción a su porcentaje actual, las acciones restantes.

En esas circunstancias, el DSP puede no solo no ser ejercido, sino que también puede ser transferido a los otros accionistas o a un tercero ajeno a la sociedad. Por ende, su naturaleza es facultativa y no obligatoria.

 

¿Es el derecho de suscripción preferente lo mismo que el derecho de adquisición preferente?

En muchas ocasiones, se los confunde, en la medida que ambos son prerrogativas concedidas a los accionistas relacionadas a la participación en el capital de la sociedad. Sin embargo, no se trata de la misma figura. 

Por un lado, el derecho de adquisición preferente (en adelante, DAP) es el derecho que tiene todo accionista de adquirir las acciones que deseen vender otros accionistas de la sociedad. Usualmente este derecho es utilizado por las sociedades de personas para limitar el ingreso de terceros a la sociedad, por lo que funciona como un filtro para que las acciones se queden dentro de la sociedad y no sean vendidas a terceros ajenos a la misma. 

Por otro lado, el DSP funciona como un amortiguador que impide que, ante un aumento de capital y emisión de nuevas acciones, el accionista vea reducido su porcentaje de participación, ya que le permite suscribir nuevas acciones para mantenerlo.

En tal sentido, mientras que en el DAP el objeto son acciones previamente creadas, emitidas y suscritas, en el DSP el objeto son acciones de nueva emisión. Además, el DSP es transversal a todos los tipos de Sociedades Anónimas, mientras que el DAP es común, sino obligatorio, en las Sociedades Anónimas Cerradas (SAC) y facultativo en la Sociedades Anónimas Ordinarias (SA). Por ende, no estaríamos frente a una superposición de derechos, en la medida que nos encontramos con dos derechos diferentes. 

¿Cuál es la naturaleza del derecho de suscripción preferente? 

El DSP se activa en el contexto de un aumento de capital. En determinados momentos la sociedad requiere mejorar su situación financiera o patrimonial, con el fin de poder desarrollar sus actividades en condiciones más apropiadas. Ello puede lograrse de distintas maneras, una de estas es el aumento del capital social. 

Lo que se intenta es obtener más recursos de parte de los socios, ya sea de los antiguos o de nuevos. En tal contexto, si sube el capital y el accionista no suscribe nuevas acciones, entonces su porcentaje de participación se reduce. Sin embargo, como se mencionó previamente, el DSP no es una obligación del accionista, es más bien facultativo, por lo que estos pueden optar por no ejercerlo. Por ende, lo que el DSP le asegura al accionista es que el mantener su porcentaje de participación es algo que se encuentra en su esfera de decisión. 

Ahora bien, comúnmente se ha clasificado al DSP dentro de los derechos de naturaleza económica, un poco menos común es  la idea de que es más bien un derecho de naturaleza política. Sin embargo, es posible señalar que el DSP tiene una naturaleza mixta, en la medida que no solo beneficia al accionista económicamente, sino también políticamente dentro de la sociedad.

Como se ha mencionado previamente, el DSP permite al accionista, a través de la suscripción de nuevas acciones ante un aumento de capital, mantener su porcentaje de participación. Sin embargo, la suscripción de dichas acciones no solo mantienen el porcentaje en el capital social, sino en la sociedad en todos sus extremos. En tal sentido, el efecto de la suscripción de las acciones no es solo respecto de su porcentaje de participación, sino en su influencia al interior de la sociedad.

Lo anterior implica que si el accionista no tuviera la facultad de suscribir nuevas acciones en un aumento de capital, este no solo perdería capital o utilidades, sino también influencia en las cuestiones de índole política en la sociedad, tales como la formación de mayorías, voto, intervención, etc. En ese sentido, la no suscripción de nuevas acciones en el contexto de un aumento de capital implica una merma en la posición económica y en la posición política del accionista.

En ese orden de ideas, el DSP no tiene una sola naturaleza, sino que es un derecho de naturaleza mixta, en la medida que afecta tanto al interés económico del accionista, como a su interés político.

 


Imagen obtenida de: https://bit.ly/2UkZDmX

Bibliografía:

1995 Salas Sánchez, Julio. Exclusión del derecho de suscripción preferente del accionista en los casos de emisión de nuevas acciones. Ius et Veritas. Número 11, pg. 15-24.

 

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