El Módulo Civil Corporativo de Litigación Oral en la Corte de Lima: ¿cómo funciona? | GIDEPROC

¿Qué aspectos se pretende mejorar con la implementación del Módulo Civil Corporativo de Litigación Oral? ¿En qué consiste la revitalización de la forma oral de las audiencias y cómo aporta hacia una mayor celeridad en los procesos judiciales? Eduardo Ávila Alvarado, abogado por la PUCP e integrante del GIDEPROC, comparte sus reflexiones al respecto.

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Por Eduardo Ávila Alvarado
Abogado asociado del estudio Rodríguez Angobaldo
Integrante de GIDEPROC

Hasta hace algunos pocos meses si queríamos impulsar nuestros procesos judiciales en cualquier juzgado de la Corte de Lima debíamos entrevistarnos con el magistrado a cargo dentro del horario de entrevistas (de lunes a viernes de 8:15 am a 9:15 am por las mañanas y de 3:45pm a 4:45pm por las tardes, el horario de la tarde era sólo para abogados).

En dichas entrevistas, si teníamos la suerte de encontrar al juez (porque podría encontrarse en capacitación, en alguna diligencia, de licencia, en Sala Plena, de vacaciones o en el Área de Personal de la Corte de Lima tramitando para mantener a su personal y las plazas laborales de los mismos), le explicábamos sobre el escrito que habíamos ingresado y se encontraba pendiente de proveer con un retraso usual de varios meses, o le solicitábamos que impulse el proceso porque correspondía resolver excepciones, sanear el proceso, fijar puntos controvertidos, o incluso sentenciar. En resumen estas entrevistas servían para impulsar nuestro proceso. En caso no se encontrara el magistrado toda esta carga de atención al público la efectuaba el especialista que ocupa el cargo de “Asistente de Juez” y que se encuentra en el mismo despacho. Este asistente debía atender al público aparte de cumplir con sus funciones que son apoyar al magistrado en todos sus actos, calificar demandas y medidas cautelares.

En el mejor de los casos, el juez o su asistente te señalaban el plazo de tiempo que les tomaría trabajarlo y la fecha aproximada en que estaría descargado el proveído en la web del Poder Judicial. Por supuesto en el 90% de los casos la fecha aproximada nunca se cumplía y era trabajo del abogado regresar cuantas veces sea necesarias hasta lograr el avance del proceso.

En este esquema, al iniciar el día, el Juez atendía al público y abogados hasta las 9:15 am, luego se procedían a celebrar las audiencias las cuales se podían extender hasta el mediodía. En lo que quedaba del día (y excluyendo la hora del almuerzo) el Juez podía revisar y firmar el despacho de su juzgado y/o proyectar sus sentencias, pero sólo hasta las 3:45 pm, hora en que volvía a atender al público hasta la hora de salida (actualmente las 5:00 pm). Es evidente que recién a partir de las 5:00 pm el juez tenía la tranquilidad suficiente para proyectar sus sentencias.

Este sistema de trabajo es uno de los aspectos que busca ser cambiado con la introducción de un sistema de trabajo corporativo a través del Módulo Civil Corporativo de Litigación Oral. De hecho, se viene ya implementando en las Cortes de Arequipa, La Libertad, Ventanilla e Ica. La idea es que se aplique en todas las cortes del país.

El otro aspecto que busca ser cambiado es la inmensa dependencia de los escritos que tiene el trámite de nuestros procesos judiciales. Es sólo a través del ingreso de escritos por las partes que se mueve todo el aparato organizado del despacho, incluso a veces los mismos jueces exigen a las partes “que no ingresen más escritos” porque eso retrasa el proceso y los carga con más trabajo. Por ejemplo, cuando un proceso se encuentra para sentenciar en el despacho del juez, el ingreso de nuevos escritos genera que el expediente sea retirado del despacho, proveído por el especialista y notificado para luego ser reingresado al despacho.

Vamos a analizar ambo temas por separado: La introducción de una organización corporativa en el servicio de justicia, y la revitalización de la forma oral y de las audiencias para brindar mayor celeridad a nuestros procesos judiciales.

  1. La organización corporativa de los juzgados civiles:

Básicamente se han tomado 8 juzgados civiles y una sala civil superior para formar el primer módulo. Los juzgados civiles 14°, 23°, 25°, 31°, 32° y 34° denominados “juzgados de trámite”, los juzgados 11° y 33° denominados “juzgados de ejecución”, mientras que la 3° Sala Civil conocerá sólo apelaciones de dichos juzgados.

Independientemente de su denominación, lo verdaderamente importante aquí es la creación de la Oficina Judicial, la cual se encuentra manejada por el Administrador del Módulo.

Toda la carga de trabajo de: Atender los pedidos del público y abogados, brindar una fecha aproximada al público y abogados para el proveído de los escritos o de las actuaciones que se encuentran pendientes en el proceso, coordinar con los especialistas correspondientes o con el mismo juez para que cumplan con la fecha que se le ha prometido a los usuarios, y en general cualquier otro trabajo de índole administrativo como por ejemplo: Los permisos de salida del personal, licencias, vacaciones, control de asistencia de los trabajadores del módulo, atención del archivo, entrega de documentos, endoses, oficios, exhortos, coordinación con el área de actos externos, etc.; todo ese trabajo se realiza ahora sólo a través del Administrador del Módulo.

El público y abogados ya no pueden entrevistarse con el juez ni con los especialistas para impulsar sus procesos, ahora todos estos impulsos se solicitan ante el Administrador del Módulo, el cual atiende todo el día laborable (desde las 8:15 am hasta las 5:00 pm, sin contar el horario de almuerzo de 1:00 pm a 2:00 pm)

Esta Oficina Judicial está conformada por las siguientes áreas, las cuales son todas manejadas por al Administrador del Módulo:

  • Área de apoyo de las causas: Integrada por secretarios judiciales y asistentes judiciales, los cuales se subdividen de la siguiente forma:
  • Especialistas de calificación: Son 4 secretarios judiciales que sólo se encargan de calificar las demandas que ingresen en los juzgados integrantes del módulo. Además se encargan de todas las incidencias procesales que se produzcan antes que se admita la demanda.
  • Especialistas de trámite: Son 6 secretarios judiciales que se encargan de todo el trámite del proceso que suceda después de admitida la demanda hasta el momento que la sentencia quede consentida o ejecutoriada. Por tanto también se encargan de la elevación y devolución de los expedientes entre los juzgados civiles, de paz letrados y salas superiores.
  • Especialistas de ejecución: Son también 6 secretarios judiciales que se encargan de todo el trámite del proceso que suceda después que la sentencia haya quedado consentida o ejecutoriada.
  • Especialista de actos externos: Por el momento sólo hay 1 especialista de actos externos, el cual se encarga de llevar a cabo las actuaciones procesales fuera del módulo.
  • Equipo de apoyo: Conformado por 8 asistentes judiciales que se encargan de apoyar el trabajo de los especialistas mencionados.
  • Área de apoyo en las audiencias: Conformado por 3 asistentes judiciales los cuales básicamente se encargan que las audiencias se lleven a cabo sin inconvenientes. Deben revisar los expedientes previamente y dar cuenta al juez de cualquier problema que pueda existir, solucionar los mismos, asegurar que los participantes de la audiencia estén presentes en la misma (para lo cual puede usar cualquier medio tecnológico que facilite la comunicación), efectuar la grabación de la audiencia y asistir al juez en todo lo que genera la misma como la emisión de resoluciones.
  • Archivo modular.
  • Área de apoyo en la Atención al Público: Son el equipo de apoyo del Administrador del Módulo. Estos asistentes también se encargan de atender e informar al público, recibir y registrar sus pedidos y requerimientos, coordinar con los especialistas para brindar la fecha (programar fecha) al público usuario en que se atenderán sus pedidos, y se encargan de entregar los oficios, copias, partes, edictos, exhortos, etc; que se ordenen en el proceso.
  • Área de apoyo técnico administrativo: Es el soporte administrativo de todo el módulo.

Como se ha señalado, la idea de este sistema corporativo es descargar al Juez de funciones administrativas que no le deberían corresponder, dándole tiempo para que se centre en sus actividades principales: Llevar a cabos las audiencias, estudiar los procesos y sentenciar. Y por otra parte, busca brindar una mejor atención al público porque el horario de atención ya no queda restringido a las mañanas o tardes, sino que la atención al público se extiende todo el día, y además es el Área de Apoyo en la Atención al Público quien se encarga de cumplir sus compromisos y coordinar con los especialistas y el juez para que las fechas programadas se cumplan.

De hecho, hasta la fecha programada de emisión de las sentencias y autos finales debe ser coordinada e impulsada a través de la Oficina Judicial, sino ¿Ante quién podría el público solicitar que se emita la sentencia o auto final cuando éste lleva retraso en ser expedido?

Carece de sentido que la Oficina Judicial señale al público que para el impulso de sentencias sea necesario entrevistarse con el juez. Aunque algunos jueces aún se resistan a brindar fecha de programación para la emisión de sentencias y autos finales (porque evidentemente no quieren comprometerse en dar una fecha que no podrán cumplir) el art. 15 del Reglamento del Módulo contenido en la Resolución Administrativa N° 310-2019-CE-PJ señala que son funciones del Administrador del Módulo cumplir con los compromisos asumidos en el impulso y gestión de los procesos. Además el art. 24 del mismo Reglamento señala que son funciones del Área de Apoyo en la Atención al Público dar solución de los pedidos y requerimientos de los usuarios sin necesidad de entrevistas del público con los jueces. Por tanto en este punto se requiere colaboración de los jueces para adaptarse al sistema corporativo y puedan programar sus sentencias también a través de la Oficina Judicial.

Si la idea del sistema corporativo (llamado también “sistema canadiense” en los jugados comerciales) es orientar todo impulso del proceso del público hacia la Oficina Judicial, y que sea innecesaria las entrevistas con el juez a fin de no quitarle tiempo y pueda sentenciar más rápido, lo lógico es que incluso las sentencias y auto finales sean impulsadas a través de la mencionada Oficina y de ello debe encargarse el Administrador del Módulo. Mientras que lo ilógico sería permitir que continué la atención del público por parte del juez, con lo cual volveríamos al sistema anterior y la implementación del sistema corporativo no serviría para nada.

Tampoco sería útil el sistema corporativo si las fechas programadas en la Oficina Judicial no se cumplieran, y esta es una situación que se viene repitiendo en los juzgados comerciales. Si antes de la implementación del sistema corporativo los juzgados civiles tenían un retraso de 3 meses para proveer los escritos o realizar cualquier actuación, dicho tiempo de retraso no puede mantenerse una vez implementado el nuevo sistema, sin embargo el retraso continúa.

El sistema corporativo viene funcionando hace más de 2 años en la subespecialidad comercial de Lima bajo el nombre de “Modelo Canadiense” sin embargo el retraso de los procesos continúa en aproximadamente 2 y 3 meses para proveer un escrito y entre 3 y 6 meses para emitirse el auto final en un proceso de ejecución.  El retraso podría deberse a que la subespecialidad comercial continúa dependiendo de la escrituralidad de los procesos ejecutivos, sin embargo espero que esta situación no se repita en los juzgados civiles debido al fortalecimiento de las audiencias y la forma oral en sus procesos.

En caso el usuario no encuentre respuesta satisfactoria a sus pedidos en la Oficina Judicial puede recurrir al Juez Coordinador. Según el Reglamento (art. 28°) existe un Juez Coordinador elegido entre los jueces que conforman el Módulo, el cual debe encontrase en coordinación constante con el Administrador del Módulo  y cumple una función de monitoreo y fiscalización. Asimismo se puede recurrir a la Gerencia de Administración Distrital (art. 31° del Reglamento) órgano que también debe mantener coordinación directa con el Administrador.

  1. El “Case Management”, el fortalecimiento de las audiencias y de la forma oral:

La Resolución Administrativa N° 310-2019-CE-PJ directamente señala que el sistema procesal actual no funciona y que la dependencia de los escritos es la culpable del retraso en los procesos[1]: Ingreso de escritos por Mesa de Partes, distribución (en físico o escaneados) de los escritos a los especialistas en el plazo de 2 o 3 días, el proveído de los mismos en un plazo de 2 o 3 meses, la firma de los proveídos a través de los “despachos” con el Juez y la posterior notificación de los proveídos. Este es un círculo que se repite cada vez que una de las partes ingresa un escrito en su proceso.

En términos objetivos, toda la tramitación del proceso se encuentra a cargo de los especialistas del juzgado. El juez sólo se encuentra con el proceso cuando tiene que sentenciarlo.

La excesiva dependencia de los escritos por parte de nuestro sistema, combinado con la elevación de los formalismos procesales casi a un nivel sagrado (producto de siglos de tradición procesal derivada de nuestra herencia hispana) nos puede llevar a absurdos como los siguientes: Que “el expediente no puede ser sentenciado porque aún existen escritos pendientes de proveer”, o que “el expediente no puede ser elevado a la Sala Superior porque aún existen escritos pendientes de proveer”. Situaciones que lamentablemente se presentan seguidos en nuestro sistema de justicia.

Dentro de las soluciones propuestas para mejorar esta situación se presenta el Case Management, término reiterado en la resolución administrativa que comentamos ¿Qué cosa es el Case Management? Pues simplemente quiere decir “Manejo del Caso”, es el adecuado manejo y gestión que tendrá el juez de cada proceso a su cargo. Consiste en que el juez debe conocer cuál es la controversia del caso, cuál es el verdadero conflicto; y en virtud de ese conocimiento debe aplicar las formas o técnicas procesales más efectivas para darle solución.

Ahora bien, se introducen como herramientas para un adecuado manejo del caso el uso de la oralidad y de las audiencias, las cuales permitirán la concentración de actos procesales en un solo acto; acompañadas también de otras herramientas como el antiformalismo, la promoción de los convenios procesales entre las partes, un mayor impulso de la conciliación por parte del juez (producto justamente de conocer muy bien la controversia que generó el juicio), la promoción del uso de las facultades disciplinarias y sancionadoras del juez y del uso de la tecnología (como el expediente electrónico, la notificación electrónica, el REMAJU, el edicto electrónico, el embargo electrónico, etc.)

Es todo este paquete de herramientas de gestión del caso sumado al nuevo sistema corporativo del despacho el que debe implementarse, capacitarse y financiarse por el Poder Judicial, todo lo cual busca acelerar los procesos civiles y brindar así mejor tutela de los derechos sustanciales. Reitero, no es sólo la incidencia de la “oralidad” lo que busca acelerar el proceso civil sino todo este paquete de reformas. La oralidad y las audiencias por si solas no bastarán y esto lo demuestra su fracaso cuando se insertaron en el año 1993 con el actual CPC.

El CPC original de 1993 contenía hasta 3 audiencias posibles en el proceso de conocimiento[2]: La audiencia de saneamiento, la audiencia de conciliación y la audiencia de pruebas. El proceso abreviado contenía 2 audiencias: Audiencia de saneamiento y conciliación, y la audiencia de pruebas. El proceso sumarísimo contenía una sola audiencia, al igual que el proceso ejecutivo. Poco a poco se fueron eliminando las audiencias, siendo que actualmente sólo el proceso sumarísimo cuenta con una audiencia obligatoria. Los demás procesos, incluso el proceso ejecutivo, fueron perdiendo sus audiencias volviendo a ser principalmente procesos escritos.

¿Por qué se produjo el fracaso? Por una serie de factores: La sobreacumulación de audiencias (se fijaban audiencias para todos los procesos, lo cual es ridículo teniendo en cuenta la carga procesal de cada juzgado de aproximadamente 400 casos), la falta de soporte tecnológico (la audiencia en 1993 de poco servía para la oralidad porque finalmente era plasmada en un acta escrita y muchas veces lo que el secretario escribía en el acta no coincidía con lo que había sucedido en la audiencia), la falta de capacitación a los jueces y personal judicial los cuales estaban acostumbrados a un proceso formal y escrito, entre otros.

De hecho el uso de la forma oral en un proceso común no es nada nuevo, se viene usando desde el proceso romano, combinado con la forma escrita. Es recién en la edad media (con el proceso canónico romano) que la forma escrita alcanza mayor preponderancia en los procesos. Justamente un proceso largo, complejo, escrito, donde todo constaba en actas y en el expediente, era la mejor garantía de seguridad jurídica para las partes en ese entonces. Es una tradición plasmada en las “Siete Partidas” de Alfonso el Sabio (estamos hablando de 1258), rey de Castilla, la cual a la postre se convertiría en España; y por tanto es una tradición que España transmitió a los Virreinatos de México, Perú y La Plata.

Por lo menos hasta el mismo siglo XX podemos afirmar que un proceso civil en exceso formalista y escrito es el que predominaba en Latinoamérica. Son 700 años de tradición formalista, escrita, y eso es muy difícil (pero no imposible) de cambiar.

El uso de la oralidad permite la realización de audiencias y concentrar actos procesales en uno solo. En este caso lo que se busca es concentrar los actos en las audiencias. Para esto se ha planteado la creación de:

  • La Audiencia Preliminar: Básicamente aquí se producirá primero el saneamiento procesal, eliminando el mismo de cualquier vicio o nulidad. De esta forma el juez debe resolver aquí las excepciones y defensas previas. Luego iniciará la etapa conciliatoria, donde el juez realizará un rol activo en busca que las partes puedan conciliar. Esto es un regreso al CPC original de 1993 donde existía una audiencia especial para lograr el mismo objetivo, espero que en esta oportunidad tenga éxito.

En caso no se llegue a ningún acuerdo, el juez fijará en la misma audiencia los puntos controvertidos. Aquí es importante señalar que el juez señalará tanto los puntos controvertidos como los que no lo son.

Asimismo realizará el saneamiento probatorio resolviendo las cuestiones probatorias, admitiendo las pruebas que tienen vinculación con los hechos alegados y que le servirán para sentenciar.

En caso las pruebas sean sólo documentales y no existan más pruebas que actuar (como las pericias o las testimoniales), el juez debe ejercer el juzgamiento anticipado (art. 473° del CPC) y dictará sentencia en el acto. También puede reservar la expedición de esta sentencia en un plazo no mayor a 5 días.

  • La Audiencia de Pruebas: Sólo para los casos que requieran actuación de pruebas como la inspección judicial, pericias, testimoniales, documentos (como la apreciación de un vídeo, audio, o documento especialmente extenso y complejo), el juez señalará fecha para esta audiencia. Culminada las mismas las partes formularán sus alegatos orales finales, con posibilidad de réplica, y el juez procederá a sentenciar en la misma audiencia o diferirá la expedición de su sentencia por un plazo de no más de 15 días de realizada la audiencia.

Se debe tener en cuenta que el juez rechazará de plano la presentación de escritos conteniendo pronunciamientos que pudieron ser efectuados de forma oral en las audiencias respectivas (numeral 89.7  del Protocolo), por tanto todas las nulidades que se presenten por escrito tendrán que ser resueltas en cada audiencia.

  • La Audiencia Única o multipropósito: Es la audiencia prevista para los “casos fáciles” (en este caso serían los procesos sumarísimos), en la cual se realizan todos los actos de la Audiencia Preliminar y la Audiencia de Pruebas en una sola audiencia.

Dentro de la aplicación del Manejo del Caso recordemos que se trata que el juez conozca el conflicto en profundidad, y en virtud de ello establecer las formas procedimentales adecuadas. Por tanto, si el conflicto es “difícil” debe aplicar las 2 audiencias (preliminar y de pruebas), si el conflicto es “fácil” debe aplicar la Audiencia Única o Multipropósito.

Como ejemplo podemos señalar lo que sucedió en la Corte de Trujillo este mes de diciembre[3]: En un proceso de nulidad de acto jurídico (proceso de conocimiento), el juez del 5to Juzgado Civil de Trujillo citó a audiencia preliminar para el 10.12.2019. El proceso había iniciado hace apenas 4 meses con la demanda planteada el 20.08.2019, declarada inadmisible el mismo mes de agosto, subsanada el 5.9.2019, admitida el 4.10.2019, contestada el 13.11.2019, y en la misma audiencia preliminar el juez saneo el proceso, no se acordó conciliación, fijó puntos controvertidos, saneo las pruebas y dictó sentencia. El resultado es que este proceso de conocimiento (de duración aproximada de 2 años en primera instancia), culminó en apenas 4 meses.

  1. No repetir los errores del pasado ni de otros sistemas:

Al implementar un proceso civil oral y por audiencias en Chile (el 2005 con los Tribunales de Familia) se presentó un problema que ya comentamos antes: La excesiva fijación de audiencias lo que generó el colapso del sistema[4]. Al tener que fijarse audiencias en todos los procesos, obviamente se llegó al colapso del sistema colocando fechas de audiencias para incluso meses después. En nuestros juzgados sobrecargados con 400 casos aproximadamente cada uno, y siendo que se han unido seis juzgados en el módulo, estamos hablado de 2,400 procesos judiciales a los que había que señalar audiencia. Y en este caso no aplica la excusa de que los juzgados del módulo corporativo oral arrancan con “carga cero” porque tarde o temprano se sobrecargarán.

En Chile solucionaron el problema no señalando fechas de audiencia para todos los casos, sino sólo para los casos que lo necesiten. Y esto encaja dentro de la lógica del Case-management porque justamente de lo que se trata es de aplicar las técnicas procesales adecuadas para resolver el conflicto. No todos los casos requieren de una audiencia, a veces sólo se deben evaluar documentos y se puede sentenciar rápidamente por la vía escrita tradicional. La idea es no sobrecargar la agenda del módulo con una cantidad de audiencias tal que finalmente retrasen los procesos.

En Argentina OTEIZA[5] nos cuenta que el principal problema fue la falta de capacitación de los jueces y trabajadores judiciales, irremediablemente apegados a siglos de tradición escrita y formalista heredados de la tradición procesal hispánica de la edad media. En Argentina los jueces se resistían a dirigir las audiencias y se as delegaban a su personal, los mismos que son muy apegados al formalismo y a un proceso escrito. Por eso es importante que el Consejo Ejecutivo de nuestro Poder Judicial se encuentre permanentemente monitoreando la correcta aplicación de las directivas de esta resolución administrativa y se encuentre otorgando capacitación constante al personal, para lo cual se necesita el financiamiento adecuado.


[1] Considerando Cuarto.

[2] Mesa Redonda: La oralidad en el Derecho Procesal Civil ¿Solución o Perjuicio? LORCA NAVARRETE, ARIANO DEHO, SUMARIA BENAVENTE y PRIORI POSADA, Derecho & Sociedad N° 38. Pág.326

[3] http://laley.pe/art/8984/litigación-oral-en-12-minutos-juez-de-trujillo-dictó-sentencia-de-nulidad-de-acto-juridico

[4] El sistema de “Case-Management” y su aplicación en el contexto chileno. RIEGO, Christian.  Las Nuevas Oficinas de Gestión Judicial.

[5] Argentina. El fracaso de la oralidad en el proceso civil argentino. OTEIZA, Eduardo. En Oralidad y Escritura en un proceso civil eficiente. Universidad de Valencia. 2008.

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