Tendencias internacionales actuales en materia aduanera

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Tras haber concluido la 10ma edición del evento anual de la Academia Internacional de Derecho Aduanero, esta vez llevado a cabo en la ciudad de New York, a continuación algunas reflexiones:

  1. Control Aduanero vs. Facilitación del Comercio. La eterna pugna para decidir hacia donde es que debe inclinarse la balanza. La consigna internacional es unánime en el sentido que el control aduanero debe ser ejercido de manera eficiente y sin menoscabo de las operaciones de comercio legítimo; esto es, incidiendo en las operaciones de alto riesgo y flexibilizándolo en aquellas de bajo riesgo. Todo esto nos orientaría a acuñar una expresión que podría sintetizar toda la idea …… «Control Aduanero Responsable».

 

  1. Principios rectores en materia de Facilitación del Comercio: Transparencia, Predictibilidad, Uniformidad, Costos Bajos y Tiempos Razonables. Esto decanta en la necesidad de: i) contar con un mayor nivel de sinceramiento de parte de la Autoridad Aduanera en relación con la gestión a su cargo; ii) dotar a las operaciones de comercio exterior de un nivel adecuado de seguridad jurídica a fin que los operadores puedan tomar decisiones adecuadas en relación con los flujos operativos de ingreso y salida de mercancías al y desde el país; iii) generar herramientas legales (o mejorar las ya existentes) que faciliten el comercio exterior y que estén orientadas a reducir costos operativos.

 

  1. Los errores, como regla general, no deben ser sancionados. Las sanciones deberían reprimir un accionar negligente o doloso, situación que implicaría subjetivizar el esquema de responsabilidad objetiva que mantenemos, a la fecha, en la normativa aduanera peruana. Un sistema de esta naturaleza debería, quizás, verse apoyado en un adecuado mecanismo de atribución de responsabilidad solidaria (que a la fecha no existe en la Ley General de Aduanas peruana).

 

  1. Las sanciones aduaneras no deben ser consideradas como un mecanismos de «recaudación». La labor de la Aduana es hacer cumplir las disposiciones aduaneras. En un escenario del todo hipotético en el cual todos cumplieran con la ley, no deberían existir sanciones pues no habría infracciones que reprimir. Este escenario, si bien utópico, no deja de ser esclarecedor de lo que hay detrás; esto es, el objetivo primordial DE procurar un sistema aduanero más bien preventivo antes que represivo. Ello, a su vez, nos lleva a un segundo tema relacionado con la razonabilidad de la sanción aduanera. En este momento, por ejemplo, tenemos que en el Perú, y a nivel aduanero, se imponen las multas más elevadas en materia tributaria: 200% del tributo de dejado de pagar (en materia de valoración aduanera de las importaciones) versus el 50% del tributos dejado de pagar conforme establecido en el Código Tributario para el caso de los tributos internos.

 

  1. Herramientas como la del Operador Económico Autorizado (generador de confianza administrativa) deberían ser reforzadas y debidamente implementadas con la finalidad de generar beneficios concretos que originen que dicha herramienta no sea percibida por la comunidad empresarial como un «costo» sino como una «inversión». El gran problema que se percibe no sólo en el Perú sino también en otros países de la región es que la Autoridad Administrativa no confía lo suficiente en los operadores de comercio exterior, lo cual origina que los requisitos para acceder a la calificación sean sumamente rigurosos y que así los beneficios sean percibidos como muy vagos e insuficientes. Ello, se aprecia, más aún, en países como el Perú en donde los beneficios aduaneros han sido ya aprobados y se encuentran regulados en normativa dispersa lo cual genera idea generalizada que la herramienta resultaría innecesaria (por demás de onerosa) pues en base a otros mecanismos, iguales o similares beneficios pueden ser obtenidos de una manera menos gravosa.

 

  1. Se debe combatir la tendencia de la Aduana de llevar las acciones de control hacia una «zona de confort» en base a la cual dichas acciones sean llevadas a cabo al momento del despacho aduanero y no en un momento posterior. En el Perú dicha «zona de confort» (que podría ser traducida como el establecimiento de la tradicional «prenda aduanera» sobre la mercancías que arriba al país) se está viendo superada con la aplicación en conjunto (a la vez) de dos herramientas facilitadoras: i) el sistema de Despacho Anticipado; y ii) las Garantías Aduaneras previas el despacho aduanero. Ambas medidas (la segunda de utilización más generalizada que la primera) vienen permitiendo que la Aduana permita el retiro de la mercancía objeto de importación (autorización de «Levante») sin que la revisión documentaria haya terminado aún. Es decir, el importador, de un lado, podrá disponer de las mercancías de una manera ágil, mientras que, de otro, la Aduana puede contar con un espacio para la verificación a su cargo (el cual en Perú podría durar, como regla general, hasta 3 meses pudiendo extenderse en casos debidamente justificados hasta 1 año).

 

  1. Necesidad de contar con juzgados especializados en materia aduanera. En el Perú, contamos ya con juzgados especializados pero enfocados más en la parte tributaria del componente aduanero de las operaciones de comercio internacional. Restaría una mayor especialización en esta puntual materia que pase por una formación que comprenda profesores tanto del sector público como del privado a fin que los jueces cuenten con mayores elementos y herramientas jurídicas para sustentar sus decisiones de manera debida y encontrando un sano balance. Esta especialización también debería comprender otras materias relacionadas con, por ejemplo, la aplicación de derechos antidumping, medidas compensatorias, etc.

 

Hemos hecho repaso muy rápido y breve de diversas materias que desatan interesantes intercambios de posiciones académicas en foros internacionales y que pretenden encontrar soluciones a problemas que acontecen no sólo en el Perú, sino también (en mayor o menor medida) en otras latitudes. Ello, por supuesto, sin ninguna intención de agotar el análisis, sino, por el contrario, de incentivarlo tanto en estas materias como en otras relacionadas.

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