Conoce más sobre Siembra, el programa de desarrollo social de Ius Et Veritas

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Siembra es la comisión de Desarrollo Social conformada por miembros de la Asociación IUS ET VERITAS, la cual se enfoca en diseñar, promover y realizar proyectos que permitan la difusión de herramientas jurídicas dirigidas al empoderamiento de diversos grupos sociales, así como, el enriquecimiento ético y práctico de sus miembros a través de un acercamiento directo con la realidad social.

¿Qué enfoque de Desarrollo social sigue Siembra?

Siembra considera que la Responsabilidad Social Universitaria desde el Derecho, contribuye a que las personas desarrollen un estilo de vida verdaderamente digno. Con ello, entendemos que el desarrollo social, es el proceso que aumenta la libertad efectiva de los ciudadanos, pudiendo estos  escoger y experimentar el estilo de vida que juzguen como valioso [1] o pleno de acuerdo a sus objetivos, costumbres y necesidades, ante una diversa gama de posibilidades reales.

Este enfoque conocido como el de las “capacidades humanas” considera que cada grupo social, independientemente de sus arraigos y particularidades, comparte una serie de demandas generales. Estas, configuran una amplia lista que, según Martha Nussbaum, se conforma por la capacidad de gozar de salud e integridad física, de vivir largo tiempo, de realizar actividades recreativas,de desarrollar una razón práctica (poder generar un concepto propio de lo bueno, criticar y reflexionar) [2] , entre otras.

Desde esta perspectiva, si cada grupo social logra desarrollar estas capacidades estarán ante condiciones de bienestar, aquellas que permitan decir que se garantiza nuestro derecho a una vida digna.

En esta línea, ¿Cómo se conecta este enfoque de desarrollo con la visión de Siembra? La comisión considera que los estudiantes y profesores de Derecho, así como, los abogados que laboran en el sector público o privado pueden generar un impacto en la sociedad no sólo a través de la difusión de la cultura jurídica, sino del involucramiento directo y humano en problemáticas sociales que impiden que ciertos sectores vean garantizadas sus libertades.

Es así, que la responsabilidad social aparece cuando un grupo de personas o instituciones se sensibiliza y  toma conciencia de la realidad que los rodea. Encontrando, en un primer diagnóstico, problemas reales o necesidades sociales de un grupo específico. En este contexto, la responsabilidad social universitaria cobra un rol de acción, pues es  posible la planeación de un proyecto, que permita la capacitación responsable de los partícipes, en especial del estudiante de Derecho. Para así, perseguir el objetivo del empoderamiento de las personas que buscan desarrollar una vida digna, utilizándose herramientas como la difusión de información, charlas de profesionales, materiales didácticos, entre otros.

De este modo, la articulación del trabajo de distintos actores permite resolver ciertos casos particulares, lo que podría considerarse como el resultado objetivo. Pero fundamentalmente, se busca lograr la toma de conciencia de los distintos mecanismos del orden legal que se involucran directamente en el desarrollo de las libertades o capacidades.

Cabe resaltar que, al participar en responsabilidad social universitaria una comisión de desarrollo, a través de sus proyectos, no sólo persigue el objetivo de lograr una contribución (que podría ser considerada de manera errónea como vertical) en la realización efectiva de los derechos humanos, la expansión del acceso a la justicia o la obtención de diversos beneficios del sistema legal. Sino que son los estudiantes de Derecho quienes reciben, a su vez, un importante enriquecimiento ético e intelectual[3]. Por un lado, tienen la oportunidad de investigar y analizar posteriormente las dificultades de los procedimientos seguidos a lo largo de un proyecto al ver la confrontación entre las reglas jurídicas con la realidad. Por otro lado, al realizarse una transmisión responsable de información, se le permite al estudiante de Derecho desarrollar un componente ético de empatía y activismo.

Como puede observarse, existe una relación transversal donde el empoderamiento es de doble senda, tanto para el grupo social como para los estudiantes y profesores de Derecho, abriéndose un espacio fundamental de acercamiento de la universidad a la sociedad.

En conclusión, Siembra busca promover espacios, dentro de la comunidad universitaria, en donde se pueda desarrollar el sentido crítico, que el estudiante ofrezca sus conocimientos y habilidades del derecho, pero sobretodo que se le permita sensibilizarse y realizar un ejercicio de empatía, el cual genere iniciativas ante los diversos problemas sociales.

Un poco más sobre Siembra

Siembra, presenta junto a su nombre la representativa flor de retablo ayacuchana. Esta se encuentra ubicada en las dos puertas de la famosa caja de madera, tanto en la parte externa como en la parte interna. Su importancia radica en ser la expresión del arte popular urbano pero sobre todo su carga significativa, al haber sido graficada durante las épocas de Sendero Luminoso, cuando las temáticas de los retablos exteriorizan los terribles pasajes del terrorismo.

Inicialmente, estas cajas fueron introducidas por los españoles en la ciudad de Huamanga y eran utilizadas con fines evangelizadores pues contenían imágenes de santos y se concebían como altares portátiles. Sin embargo, los artesanos del lugar no tardaron en transformar dichas cajas de acuerdo a sus símbolos y creencias, pasando a denominarse  “Cajón de San Marcos”. Tradicionalmente, las cajas se dividen en 2 secciones, en la parte superior (Hanan Pacha) se encuentran  los santos patronos de las fuentes de la naturaleza (los patronos del ganado caprino, ovino, vacuno entre otros), mientras en la parte inferior (IIran pacha) se observan motivos inspirados en la crianza o marcación del ganado, el ordeño de las vacas, la elaboración de queso, entre otras prácticas importantes de las faenas agrícolas[4]. Sin embargo, desde inicios del siglo 20 debido a la influencia del “arte popular” y la demanda de los clientes se fueron innovando las figuras y temáticas de las cajas. Es así que López de Antay realiza, en 1942, la primera obra innovadora basada en la cárcel de Huancavelica y a este producto se le denomina retablo.

De este modo, nacen nuevos símbolos entre ellos la flor de retablo ayacuchana la cual acompaña temáticas sensibles de la realidad social peruana. Siendo un símbolo con un matiz, precisión y belleza excepcional que representa el arte peruano, y con el cual se identifica Siembra.

Asimismo, en la parte inferior de Siembra podemos observar 3 palabras derivadas de distintas lenguas originarias, que representan los valores o pilares que guían a la comisión y que se buscan promover. En primer lugar, encontramos la palabra suyay, proveniente de la lengua quechua, que alude a la esperanza que mantienen muchas personas. Seguidamente observamos la palabra ayllu, de origen quechua, el cual alude a la unión o comunidad familiar que se guía por principios de solidaridad y reciprocidad. Por último, la palabra icón, proveniente de la lengua shipibo-conibo, significa verdad, es decir, la búsqueda constante de equivalencia entre las afirmaciones realizadas y la realidad.


[1]CEJUDO,Rafael. “Desarrollo humano y capacidades:Aplicaciones de la teoría de las capacidades de Amartya Sen a la educación”.En: Revista española de pedagogía.N° 234, 2006, p.367.

[2]COSTA,Pepi .El enfoque de las capacidades y su pretensión universalista: ¿un proyecto emancipatorio? En J. M. (Coord.), Figuras de la emancipación (. Barcelona: Horsori Editorial S.L, 2011,p.167.

[3]CISNEROS, Luis y otros. Proyección Social a través del derecho y de PROSODE. Lima: R&F Publicaciones y Servicios,2006,p. 171.

[4]QUISPE, Ignacio.El Retablo Ayacuchano: Origen y Evolución. Boletín. Museo de Arqueología y Antropología, 2 (8), p 4-6.En: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtualdata/publicaciones/antropologia/1999_n08/a03.pdf [Visto el 01 de agosto de 2017].

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