¿Por qué derogar la Ley N° 30288, Ley que promueve el acceso de jóvenes al mercado laboral y a la protección social?

3207
1
Compartir

Como resultado del significativo crecimiento económico registrado en el Perú en el período 2004 – 2013, las condiciones laborales de los jóvenes han venido mejorando de manera importante, sin necesidad de contar con ningún régimen laboral especial juvenil que reduzca beneficios laborales, como figura a continuación (Fuente: Encuesta Nacional de Hogares sobre Condiciones de Vida y Pobreza del INEI-Metodología MTPE):

  • La tasa de subempleo (empleo precario) en el rango de 18 a 24 años se redujo en 36,8 puntos porcentuales, pasando de 64,8% a 28%; y disminuyó en 32,8 puntos porcentuales en el rango de 25 a 29 años, pasando de 57,7% a 24,9%.
  • La tasa de empleo adecuado (cobertura de al menos la mitad de la canasta básica de consumo familiar) en el rango de 18 a 24 años se incrementó en 37,4 puntos porcentuales, pasando de 25,3% a 62,7%; y creció en 33 puntos porcentuales en el rango de 25 a 29 años, pasando de 36,4% a 69,4%.
  • La tasa de desempleo en el rango de 18 a 24 años se redujo de 9,9% a 9,2%; y de 5,9% a 5,7% en el rango de 25 a 29 años.

En esa misma línea, entre enero de 2008 y septiembre de 2014, se crearon 253 907 empleos netos privados formales en el rango de 18 a 24 años; y 203 629 en el rango de 25 a 29 años, fundamentalmente bajo el ámbito de la regulación laboral general (Fuente Planilla Electrónica del MTPE).

Casi un tercio (30,8%) del empleo formal privado (a septiembre de 2014) está integrado por trabajadores de entre 18 y 29 años: 436 527 trabajadores entre 18 y 24 años; y 552 253 entre 25 y 29 años (Fuente: Planilla Electrónica del MTPE).

De los 436 527 trabajadores entre 18 y 24 años registrados en planilla (formales), el 80,3% está contratado bajo alguna modalidad temporal (350 615), lo cual permitiría que sean fácilmente sustituidos por trabajadores bajo el régimen laboral juvenil (con menores beneficios laborales que el régimen general) al finalizar su contrato, al tratarse básicamente de mano de obra que se desempeña en puestos que requieren poca calificación.

Situación similar se observa en el segmento de trabajadores formales entre 25 y 29 años, donde el 75,9% se encuentra contratado a plazo determinado (418 898).

Antes de la aprobación de la Ley N° 30288 (régimen laboral juvenil), ya existía una regulación para incentivar la inserción laboral juvenil mediante el establecimiento de modalidades formativas laborales (Ley N° 28518, Ley sobre modalidades formativas laborales). De hecho, a abril de 2014 existían 24 752 beneficiarios de modalidades formativas laborales en el sector privado (Fuente: Planilla Electrónica del MTPE).

El régimen laboral juvenil reduce los costos laborales “no salariales” de 54% a 14,4% respecto al régimen laboral general, resultando más barato que los regímenes de la pequeña empresa (29,1%), modalidades formativas laborales (17%) y trabajo del hogar (27,1%), y sólo más caro que el régimen de la microempresa (5%), como figura a continuación:

fcuadros

Es falso que eliminando y reduciendo derechos laborales y beneficios sociales –como sucede con los diversos regímenes especiales (micro y pequeña empresa, agrario, exportación no tradicional, trabajadores/as del hogar, juvenil)– se promueve la inversión y la formalidad laboral. En tal sentido, a pesar que los regímenes laborales especiales de la micro y pequeña empresa han reducido significativamente los costos laborales no salariales (beneficios laborales) de un 54% adicional de la remuneración mensual, a 5% y 29,1% respectivamente, sólo se han formalizado el 8,4% de microempresas y el 6,7% de pequeñas empresas bajo los estándares de dichos regímenes desde octubre de 2008. Ello muestra que los principales incentivos para la formalización laboral no están vinculados a la reducción de beneficios laborales, sino que únicamente genera una mayor precarización del empleo.

Incluso en el caso de la microempresa, la tasa de informalidad laboral se ha mantenido en niveles cercanos al 90%, a pesar de la disminución de beneficios laborales contenida en su régimen laboral especial y el contexto de reducción general de la informalidad laboral, que curiosamente ha disminuido significativamente en los segmentos empresariales sujetos a la legislación laboral general (el 86% de trabajadores formales en el sector privado recibe los beneficios establecidos por la regulación laboral general según la Planilla Electrónica del MTPE).

Se dice que el régimen laboral juvenil incentivará la formalización laboral en la microempresa. Ello no es correcto, si consideramos que con el régimen laboral especial de la microempresa que es más barato (costos laborales ¨no salariales¨ de 5%) que el régimen laboral juvenil (costos laborales ¨no salariales¨ de 14,4%) se ha formalizado un porcentaje insignificante del total de microempresas (8,4%); y que difícilmente se acelerará el ritmo de las formalizaciones con un régimen más caro.

De otro lado, actualmente la canasta básica de consumo familiar nacional asciende a S/. 1 434 mensuales (puede ser mayor en algunas regiones y menor en otras). Un trabajador sujeto al régimen laboral general que gana la remuneración mínima (S/. 750), incluyendo los beneficios laborales, tendría un “ingreso” laboral global mensualizado de S/. 1 155, es decir, el equivalente al 81% de la canasta básica familiar. Para un trabajador sujeto al nuevo régimen laboral juvenil que gana la remuneración mínima, su ¨ingreso¨ global se reduciría a S/. 858 mensuales, es decir, al 60% de la canasta básica familiar. Hay un evidente perjuicio para la capacidad de consumo de los trabajadores. Y ello sin considerar el descuento de 13% de la remuneración destinado al financiamiento de la seguridad social en pensiones (en ese caso el ¨ingreso¨ laboral global se reduciría del 70% al 52% de la canasta básica familiar).

Como alternativa al régimen laboral juvenil el Estado debería buscar fortalecer el capital humano del país, a través de una reforma que mejore significativamente los estándares de calidad y pertinencia de la educación básica y superior (tanto pública como privada) y mediante el repotenciamiento de los programas de capacitación laboral enfocados en la población juvenil (como Jóvenes a la Obra del MTPE), a fin de que tengan una mayor cobertura y éxito en su objetivo de facilitar la inserción laboral de dicho grupo etario.

Finalmente, se podría mejorar la regulación de las modalidades formativas laborales eliminando ciertos requisitos formales a fin de facilitar su utilización y agregando incentivos tributarios para fomentar la inversión en capacitación laboral de los jóvenes por parte de las empresas; además de incluir esquemas de subsidio temporal de la seguridad social en salud, focalizados en la microempresa.

1 COMENTARIO

  1. La Ley “Pulpin”
    Hemos nacido para trabajar, en forma dependiente, independiente o formando una organización económica llamada empresa, en un mercado competitivo. El trabajo es un aspecto sustantivo del ser humano: [Trabajo es[ esencialidad del acto humano, destinado al mantenimiento y desarrollo de la existencia y coexistencia social; vocación y exigencia de la naturaleza humana, el trabajo es sinónimo y expresión de vida; carácter social de la función, ya que sólo es posible laborar verdaderamente a través de la colaboración directa o indirecta de otro ser humano, o sea, trabajando con y para los otros. (Sentencia del Tribunal Constitucional, Exp. 008-2005-PI/TC, junin, 12/08/2005, fj 18.).
    Desde el punto de vista económico, en el que para serlo solo hay que saber preguntar ¿comparado con equé? (Fontaine y Schenone). Se señala que El mercado del factor trabajo, tiene una demanda derivada, de la demanda del bien final. Como siempre hemos dicho, los mercados están interrelacionados como vasos comunicantes. Esto significa que el factor trabajo no será demandado por sí mismo sino por lo que contribuirá en la producción del bien final, el cual será demandado por sí mismo.
    Asumiendo que no hay barreras a la entrada el sueldo es el mismo en los mercados formal e informal, porque si no se pasaría al otro. Como vemos en el grafico № 01-A, del mercado del bien final, originalmente se produce un bien a precio (P0) y se producen (Q0), y en el mercado del factor trabajo formal del grafico № 01-B, se paga un salario por hora (W1) más alto que el salario competitivo (W 0) y una cantidad de horas/hombre de (L3). Por el cual las empresas van a tratar de despedir aun en el largo plazo, y se genera una compensación, por un menor sueldo en el sector de trabajo informal. Se genera también una oferta insatisfecha a ese nivel de salario. En el mercado laboral informal en el grafico № 01-C, se produce una reducción de salario de (W2) a (W3), generándose un aumento de la cantidad de horas hombre de (L4) a (L5).
    Actualmente se ha producido una reducción del impuesto a la renta de 33% a 23% y del Petróleo insumo esencial en todas las industrias en forma directa o indirecta, que ha producido un desplazamiento de la oferta debido a sus menores costos en el mercado del bien final, grafico № 01-A, se produce un desplazamiento de la oferta hacia la derecha, de (A) a (B) generándose una reducción de precios de (P0) a (P1) y un aumento de la cantidad producida de (Q0) a (Q1).
    El efecto en el mercado de factor trabajo formal, grafico № 01-B, se produce un desplazamiento hacia la derecha de la oferta laboral, de (D) a (C), produciendo en dicho sector una reducción del Salario a (W0) alcanzado un salario y horas / hombre de equilibrio en dicho sector, en el que solo se cubren los costos de oportunidad. Este sector formal del mercado del trabajo es más productivo, utiliza economías de escala, es más sofisticado, utiliza habilidades administrativas que lo diferencian del informal.
    En cuanto al sector trabajo informal, grafico № 01-C, se produce un aumento del salario de (W2) y una reducción de horas / hombre de (L5) a (L4). Se produce una equivalencia de similitud de salario entre los sectores del trabajo formal e informal, solo que en este último el salario es negro o por lo bajo, como consecuencia de la informalidad empresarial.
    Dentro del mercado laboral, el trabajo juvenil de 18 a 24 años, en el que existe un desempleo del 70%, que es una situación casi similar a nivel mundial, se encuentran en un nivel de baja capacitación, falta de experiencia y baja productividad para el trabajo, y de empresas medianas y pequeñas que no pueden alcanzar economías de escala y productos finales de bajo contenido tecnológico.
    La ley № 30288 (Ley que promueve el Acceso de jóvenes al Mercado Laboral y a la Protección Social), una digresión esta ley está atada a otra referida a la pequeña empresa que no logro salir en el Congreso de la Republica, que busca que se formalicen para lo cual les da nuevos plazos por las acreencias laborales antes de la formalización, por lo que hay que ver el panorama completo. Esta ley enfocada en los jóvenes entre 18 y 24 años con problemas de empleabilidad, tiene como objetivo facilitar su inserción en el mercado laboral mediante esquemas que incentivan su contratación y “capacitación” por cuenta del Estado para lo cual el contrato de trabajo durara como mínimo un año y un máximo de 3 en la misma empresa.
    Además, es opcional si el trabajador no desea seguir en este régimen puede por ofrecimiento de la propia empresa o de terceros pasar a un régimen general, no tiene que permanecer dicho periodo, por lo que es temporal.
    Se supone también, dentro de una empresa que también se formaliza. Permite reducir el costo total de la contratación laboral en la actividad privada de 66% independiente del sueldo al 18% bajo este régimen. Esta ley no discrimina y si aún lo fuera, ya el Tribunal Constitucional ya ha señalado, que si se puede discriminar bajo ciertas condiciones como estas, ya lo ha señalado el Jorge Toyama recordó que al tribunal han llegado, en los últimos años, acciones de inconstitucionalidad contra el régimen especial agrario, el de contratos administrativos de servicios (CAS), régimen agrario, exportación no tradicional y el de las Mypes, pero en todo los casos se ha declarado que son constitucionales.
    Cubre solo en el régimen de la Pyme durante un año el gasto de EsSalud. La temporalidad de este régimen no solo para los jóvenes, sino que la ley en si solo tendrá una vigencia de 5 años a partir de su vigencia. Tiempo suficiente, mientras se dejan sentir las medidas de Política Educativa audaces para mejorar la productividad y capacitación de los futuros egresados de nivel secundario.
    Sugerencias:
    1.- El efecto sobre el sector laboral formal, es que la tendencia, que ante un incremento de la cantidad demandad de nuevos empleos, en dicho sector se ve una tendencia a la reducción del salario. No se puede obviar la ley de la demanda (˄P » ˅X) o de la oferta (˄P » ˄X). la tendencia no la crea la ley la crea el mercado competitivo garantizado por la Constitución Política.
    2.- Ante la oportunidad de la equivalencia de los salarios entre los sectores laboral formal e informal, se da la oportunidad de lograr la formalización empresarial, como se comentó en un post anterior, que se debe facilitar con la reducción del costo laboral. Los que se deben de quejar no son los jóvenes, sino los sindicalistas o los de altos ingresos del sector formal, cuya tendencia es a disminuir el salario, ya que no hay barreras a la entrada en un mercado de competencia.
    3.- Existe una ley en el Congreso sobre las Mypes que debieron salir juntas, que ayuda a la formalización, que ha dejado coja esa perspectiva.
    4.- La ley № 30288, aunque por el momento no se quiere ver sus beneficios es excelente, apunta a un problema de una falla en el mercado de alcance mundial, no es exclusivo del Perú. Esta ley permite que el joven pueda ser admitido en una empresa de cualquier tamaño, si es grande mejor, ya que le permite aprender haciendo, de la mano con la mejor tecnología disponible, que es un valor que el trabajador se lleva consigo al terminar o no la relación laboral propuesta, encontrándolo mejor capacitado y con la experiencia debida para competir en el mercado.
    5.- Después de esto, las leyes laborales no generan trabajo es la empresa o el individuo se lo autogenera en una actividad económica. Por su puesto, sea cual sea el caso no solo laboral, ninguna medida puede afectar la dignidad de la persona establecida en la Constitución y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here