Ad portas de recuperarse una versión mejorada de la Ley de Fomento al Comercio Exterior de Servicios

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Leonardo López Espinoza, socio de Hernández y Cía Abogados

Como algunos recordarán la Ley de Fomento al Comercio Exterior de Servicios (Ley 29646) tuvo la virtud –y la visión- de reconocer como exportaciones a las distintas modalidades del comercio internacional de servicios recogidas en el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios de la OMC y, en dicho sentido, de otorgarles el mismo tratamiento en lo que al IGV se refiere, esto es, según fuera el caso, no afectarlas con el IGV y/o evitar que el IGV de las adquisiciones relativas a la prestación de tales servicios, no fuera un costo o gasto, en buena, que el IGV no contamine la composición del precio de los indicados servicios para justamente “no exportar impuestos”.

No obstante, dicha ley fue prácticamente desmantelada por el Gobierno anterior a través de los cuestionables Decretos Legislativos 1116 y 1119, los cuales fueron emitidos sobre la base de la autorización dada por el Congreso al Poder Ejecutivo para, entre otras cosas, “perfeccionar” la legislación aplicable a las exportaciones.  Cuando el citado Gobierno se dio cuenta que “había metido la pata” en lo que al paquete turístico y los servicios portuarios se refiere, antes que venza el plazo de las facultades otorgadas, dictó el Decreto Legislativo 1125 para dar marcha atrás –aunque no correctamente- y calificar nuevamente a tales operaciones como exportaciones de servicios para los fines del IGV.

Desde entonces, los gremios empresariales, liderados por la Cámara de Comercio de Lima, han venido llevando a cabo esfuerzos para recuperar la Ley de Exportación de Servicios a través del Congreso.  De hecho, en dicho sentido, el Congreso anterior aprobó la Autógrafa de Ley No. 543/2016-PE, empero, aquella fue observada por el entonces Presidente de la República, a pocos días para que acabara el período legislativo de dicho Congreso, con lo cual aquella autógrafa quedó en el limbo.

Como no podría ser de otra manera, al tratarse de una ley aprobada por el Congreso y no de un proyecto de Ley, el actual Congreso descartó el archivamiento de la indicada autógrafa y decidió proseguir con su proceso legislativo, esto, evaluar las observaciones y, en su caso, aceptarlas o aprobar la ley por insistencia.  Para tal efecto, la autógrafa referida se derivó a las comisiones de Comercio Exterior y de Economía.

Así las cosas, ambas comisiones, sobre la base de la mencionada autógrafa, han aprobado cada una de ellas dictámenes independientes, empero, muy similares (entre uno y otro solo hay pequeñas diferencias).  Las novedades más interesantes son las siguientes:

(i) Respecto de la modalidad 1 de comercio internacional de servicios, referida al comercio transfronterizo (servicios prestados en el país por domiciliados que son utilizados en el exterior por el adquirente no domiciliado de los servicios), ya no habrá lista alguna de operaciones de exportación, sino todos aquellos servicios que cumplan con tales condiciones, calificarán como exportaciones de servicios y, por tanto, estarán inafectas del IGV y darán derecho al sistema del saldo a favor del exportador.

(ii) Respecto de la modalidad 2 de comercio internacional de servicios, referida al consumo en el extranjero (servicios prestados en el país por domiciliados que son consumidos en el país por no domiciliados), por un lado, se está considerando gran parte de los componentes del paquete turístico (solo en el dictamen de la comisión de economía habría que precisar que el transporte turístico ferroviario es el transporte ferroviario utilizado por un turista pues como sabemos en nuestro país no existen servicios ferroviarios exclusivos para turistas y, en ese sentido, quizás habría que considerar la redacción del dictamen de la comisión de comercio exterior que solo se refiere al transporte ferroviario) y, por el otro, en el caso de los servicios portuarios se están considerando aquellos que se prestan directamente a los titulares de las cargas que son sometidas a tránsito internacional de mercancías a través de nuestros puertos.

(iii) Respecto de la modalidad 4 comercio internacional de servicios, referida al traslado de personas físicas al exterior (servicios prestados en el país por domiciliados que suponen el traslado de personas físicas al exterior para prestar el servicio al no domiciliado), se dispone que no obstante que dicha operación no está afecta, no se pierde el derecho a utilizar como crédito fiscal el IGV trasladado en las adquisiciones de bienes y servicios necesarias para prestar dicho servicio.

Esperamos que el pleno del Congreso o, en su caso, su Comisión Permanente, pueda aprobar cualquiera de los citados dictámenes y contar finalmente con la correspondiente promulgación de la ley respectiva por parte del Presidente de la República, que permitirá contar con un instrumente más para promover nuestras exportaciones de servicios.


FUENTE DE IMAGEN: http://www.proitab.com/

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